El español Juan Antonio Alegre medalla de plata en el maratón de la Antártida

  • Madrid, 23 mar (EFE).- El español Juan Antonio Alegre, logró el pasado fin de semana la medalla de plata en el Grand Slam Marathon que se disputó en la Antártida, superado tan solo por el holandés Kornelis Brienne, que sentenció la prueba a su favor en tres horas y cuatro minutos.

El español Juan Antonio Alegre medalla de plata en el maratón de la Antártida

El español Juan Antonio Alegre medalla de plata en el maratón de la Antártida

Madrid, 23 mar (EFE).- El español Juan Antonio Alegre, logró el pasado fin de semana la medalla de plata en el Grand Slam Marathon que se disputó en la Antártida, superado tan solo por el holandés Kornelis Brienne, que sentenció la prueba a su favor en tres horas y cuatro minutos.

Alegre, conocido en el mundo de maratones alpinos como "Chinoto", entró a un minuto del ganador, quien a su vez precedió al estadounidense Matthew Guzik, que completó el podio. La primera mujer en alcanzar la meta antártica fue la estadounidense Lisa De Young, seguida de su compatriota Connie Lutkevich y la alemana Emily Cross.

Chinotto, que se convirtió en el segundo español tras Miguel Casielles, en completar las 8 pruebas del Grand Slam Marathon, se mostró satisfecho del puesto logrado aunque lamentó no haber ganado en la última prueba del circuito.

"Me hubiese gustado rematar el Grand Slam Marathon con una victoria pero los días de travesía en el rompehielos me han dejado vacío de todo lo que vomité. Ahora eso ya no importa, mi satisfacción es absoluta tras completar un desafío tan complicado y que tan pocos han logrado".

Chinotto ha viajado a lo largo de 170.000 kilómetros, equivalente a dar cuatro vueltas alrededor de la Tierra, para sumar bajo sus zapatillas 336 kilómetros de carrera a pie repartidos en ocho distantes maratones.

El Grand Slam Marathon consiste en completar una carrera de maratón, o de superior distancia, en cada uno de los siete continentes del planeta y en el Polo Norte. Un desafío atlético y geográfico global que nació en 2002 y que hasta la fecha sólo una treintena de corredores en todo el mundo ha logrado completar, seis de los cuales son mujeres.

El madrileño se ha convertido así en el segundo español en completar el perseguido Grand Slam Marathon. El también madrileño Miguel Caselles selló el circuito en 2007 con el número 18 del ranking internacional. Chinotto como nuevo 'finisher' ocupa el número 31 en espera de que atletas sin fronteras que siguen en liza corriendo por todo el planeta, algunos españoles, se sumen a la cotizada lista.

Chinotto inició su periplo geográfico-atlético en 2005. Maratones como el Maratón Alpino Madrileño (Madrid-Europa), el Six Foot Track Marathon (Australia-Oceanía), el T-H Everest Marathon (Nepal-Asia), el Sahara Marathon (Argelia-África), el Maratón de Cochabamba (Bolivia- América del Sur), el Pikes Peak Marathon (EE.UU.- América del Norte) y el North Pole Marathon (Océano Glacial Ártico) han precedido al Antarctica Marathon, colofón a cuatro años de viajes, entrenamientos y carreras.

En total han sido ocho exigentes competiciones, por lo general alejadas del asfalto, en las que el madrileño ha subido al podium en cinco ocasiones.

Llegar al último asalto de 42 kilómetros para sellar el prestigioso circuito atlético global no ha sido fácil. A mediados de marzo 200 corredores de 20 nacionalidades se citaron en el puerto argentino de la ciudad de Ushuaia con destino a la antártica isla del King George.

A bordo de un par de rompehielos rusos tuvieron que cubrir una complicada travesía marítima doblando el Cabo de Hornos y cruzando el Pasaje Drake hasta pisar territorio antártico. Una vez en tierra firme los atletas corrieron los legendarios 42 kilómetros de la prueba reina del atletismo uniendo las bases científicas de Rusia, Uruguay, Chile y China levantadas en tan inhóspito territorio.

Frente a los diez grados bajo cero de pasadas ediciones, temperaturas anormalmente altas para el lugar, de unos cero grados, hicieron algo más llevadero el difícil trayecto de barro, nieve y hielo sobre el que tuvieron que competir los corredores. Fuertes desniveles y terreno complicado no fueron obstáculo para que la cabeza de pelotón lanzase frenéticamente la carrera desde su inicio.

De la experiencia antártica a lo largo de las dos semanas que permaneció en el último continente virgen, Chinotto manifestó "Si la Antártida fuera pintura sería de Dalí, si fuera música de Falla y si fuera arquitectura de Gaudí. Pero además es algo mejor, es el único lugar del planeta que es lo que debe ser: naturaleza en estado puro sin saquear". Al igual que a su paso por el Polo Norte en 2007, Chinotto ha llevado hasta la Antártica el mismo mensaje reivindicativo de entonces: "Corre a por un Mundo más limpio".