Mourinho, entrenar para jugar y ganar


Este acuerdo estipula, entre otras cosas, dice el rotativo, que el entrenador, que ha llevado a ganar la Liga al Inter este año, pasará a ganar 10 millones de euros por temporada. “No sólo José Mourinho será entrenador del Inter la próxima temporada, sino que permanecerá en el banquillo ‘nerazzurro’ hasta el 2012, es decir, un año más respecto a la fecha del contrato firmado hace un año”, explica el diario.

“De hecho, ayer por la mañana, su agente, Jorge Mendes, ha llegado a un acuerdo con los directivos del club ‘nerazzurro’ para su prolongación y para una revisión económica”, prosigue. El “Corriere dello Sport” apunta que el anuncio oficial de la prolongación del contrato puede ser cuestión, incluso, de horas, quizá al término del encuentro de este domingo ante el Cagliari.

Lo cierto es que, por el momento, Mourinho no ha cerrado del todo la puerta a una posible marcha, ya que ayer volvió a insistir en ese 99,9 por ciento de posibilidades de quedarse en el Inter y afirmó que cree honesto decir que existe “una pequeña tentación” por el Real Madrid.

¿Quién es Mourinho?

Hecho a su imagen y semejanza, con un ego que le sobresale en cuanto abre la boca, Jose Mourinho es un entrenador diferente al resto. El fútbol que practican sus equipos (primero el Oporto, luego el Chelsea, ahora el Inter y puede que en breve el Madrid) gustará más o menos, pero es el suyo, en el que cree y con el que ha ganado una Copa de Europa y una Copa de la UEFA. Dos Ligas, una Copa y una Supercopa en Portugal. Dos Ligas, una Copa, dos Copas de la Liga y una Community Shield en Inglaterra. Y una Liga y una Supercopa en Italia. En total, 14 títulos en tres campeonatos distintos. Un palmarés al alcance de muy pocos, sobre todo en un periodo de tiempo tan corto e intenso.

En el libro 'Mourinho, ¿por qué tantas victorias?', de lectura recomendada para quienes quieran conocer el método de 'Mou', se pueden encontrar los pensamientos futbolísticos del portugués. Se trata de un acercamiento que ayuda a comprender y, sobre todo, a no equivocar su propuesta con la de otros entrenadores. Porque comparar a Mourinho con el italiano Capello es, sin duda, un análisis muy simplista del fútbol de uno y otro.

Lo más importante en Mourinho es que él tiene una metodología de trabajo y entrena para jugar de una determinada manera. No tiene preparador físico, sino metodologista. Sus equipos se preparan globalmente (física, psicológica, técnica y tácticamente) para jugar de una determinada manera. En contra de lo que pueda parecer y de lo que muchos le acusan, a Mourinho le gusta que sus equipos lleven la iniciativa y tengan el balón.

La singularidad de Mou él mismo la llama 'periodización táctica'. Y el resumen es que mientras hay entrenadores defensivos, que se obsesionan con que el rival no juegue a gusto y no le marque goles, y otros considerados ofensivos, preocupados en dominar los partidos y marcar un gol más que el rival… Mou entrena para jugar de una manera determinada, que conjuga los aspectos defensivos y ofensivos.

Presiona para jugar y no juega a presionar. Más que uno o dos grandes jugadores, para él lo importante es el conjunto y jugar como tal. Defiende la tesis de que no se puede discernir dónde empieza la organización, si en la defensa o en el ataque, porque para él (al igual que para otros entrenadores) todo es un uno. "Preparo los partidos con la intención de ganarlos", acostumbra a decir. Sí, como todos, Mourinho también quiere ganar, pero jugando bien, lo que en su caso no siempre tiene que ver con la estética. Y es que una cosa es jugar bien y otra jugar bonito. Lo primero suele llevar a lo segundo, pero, como en el caso de Mou, lo primero no desemboca siempre en lo segundo.

En cuanto a su liderazgo, la llegada de Mourinho al Real Madrid sería la prueba definitiva de que Florentino Pérez acepta delegar en un profesional todas las cuestiones deportivas. Porque ya cuando Abramovich habló con el portugués para llevarlo al Chelsea (no había ganado tanto como ahora) se encontró con que éste le exigió, como condición innegociable, que nadie podría interferir en su trabajo. Mou se encargaba, en exclusiva, de fichajes, bajas… En lo deportivo, el Chelsea era suyo y sólo suyo.

La mejor prueba fueron unas declaraciones suyas en marzo de 2005 en las que al hablar sobre Abramovich dice: “Si me ayudara en los entrenamientos, seríamos últimos en la clasificación, y si yo tuviera que trabajar en su gran negocio, la empresa quebraría”.

De sus dardos no se libra nadie. Mou no se calla. Si le critican, responde. Y aunque sus grandes 'enemigos' históricos son Wenger y Rijkaard, uno de sus ataques más sonados fue contra Johan Cruyff. El holandés criticó el juego del Chelsea. Le acusó de resultadista y de que con su juego llegaba a faltar al respeto a los rivales. Mourinho replicó duramente a Cruyff poco después escribiendo un artículo en el diario portugues “Récord” en el que decía, por ejemplo: “Desde 1996 Cruyff juega al golf y critica. Desde 1996, el fútbol le espera para que nos enseñe. Quiero que venga a enseñarme. Lo digo humildemente”.

“Quiero que me enseñe a ser mejor entrenador porque no quiero parar de aprender. Pero no puede enseñarme a ser campeón porque ya lo fui tres veces y nunca lo fui porque Djukic falló un penalti en el último minuto del último partido. No puede enseñarme a ganar Copas y Supercopas porque ya las he ganado. No puede enseñarme a ganar la Copa de la UEFA porque también la tengo. No puede enseñarme a ser campeón europeo porque ya lo fui… Y no quiero que me enseñe a perder 4-0 una final de Champions porque eso no lo quiero aprender. Gané una UEFA en una final espectacular con cinco goles, gané la Champions con un 3-0 en la final, gané la Premier con récord de victorias, lidero la Premier con el mayor número de goles marcados”.

También dice que George Clooney es el actor perfecto para encarnar el papel protagonista en un film sobre su vida.