Blanco afronta un nuevo mandato respaldado por un apoyo "creciente y medible"

  • Madrid, 28 abr (EFE).- Alejandro Blanco, candidato único en las elecciones a la presidencia del Comité Olímpico Español (COE) que se celebran mañana, afronta su segundo mandato con la seguridad que le proporciona el creciente apoyo federativo a su gestión, aunque con la responsabilidad de profundizar en la protección al deportista y de defender proyectos tan ambiciosos como Madrid 2016.

Blanco afronta un nuevo mandato respaldado por un apoyo "creciente y medible"

Blanco afronta un nuevo mandato respaldado por un apoyo "creciente y medible"

Madrid, 28 abr (EFE).- Alejandro Blanco, candidato único en las elecciones a la presidencia del Comité Olímpico Español (COE) que se celebran mañana, afronta su segundo mandato con la seguridad que le proporciona el creciente apoyo federativo a su gestión, aunque con la responsabilidad de profundizar en la protección al deportista y de defender proyectos tan ambiciosos como Madrid 2016.

"Si no sintiera que ese apoyo y ese cariño de la asamblea del COE van a más, el que no me presentaría sería yo. Pero es medible: hace cuatro años me dieron el aval 22 federaciones y ahora me lo han dado 57", dijo Blanco a EFE en las horas previas a su ratificación.

"Hace cuatro años fue más emocionante, pero ahora será más tranquilo", comentó, recordando su acceso al cargo en 2005, tras derrotar en las elecciones a Mercedes Coghen.

Los miembros del COE emitirán su voto mañana -no basta la victoria por aclamación-, por el habitual sistema ponderado: cuatro votos para los presidentes de federaciones olímpicas y uno para el resto.

Blanco (Orense, 1950) considera que el COE ha emprendido un camino por el que hay que seguir transitando y que pasa, en todas las etapas, por la protección al deportista durante y al término de su carrera deportiva.

Fruto de esta inquietud es la Oficina de Atención al Deportista, que Blanco defiende como el mayor logro de su gestión, y que proporciona asesoramiento legal, laboral y académico a los atletas.

En su segundo mandato quiere implicar a todos los municipios españoles en el fomento de la práctica deportiva y en la convocatoria de puestos de trabajo relacionados con el deporte, para lo que creará el distintivo de 'ayuntamiento olímpico'.

El más interesado en el asunto debería ser Madrid, que se juega la organización de los Juegos Olímpicos de 2016 con el respaldo entusiasta de Alejandro Blanco, que se puso el primero en la fila de partidarios de insistir cuando Madrid perdió los Juegos de 2012.

La próxima semana la Comisión de Evaluación del COI inspeccionará las instalaciones de Madrid y Blanco estará a su lado para intentar convencerles de que la capital española es la mejor opción.

"La candidatura la copresentamos el Ayuntamiento de Madrid y el COE", subrayó. "Vamos de la mano y totalmente identificados. Somos igualmente responsables de que todo salga bien. Tenemos una candidatura ganadora y ahora hay que convencer de que Madrid es la mejor opción", afirmó.

Chicago, Tokio y Río de Janeiro son las otras ciudades candidatas.

Durante el primer mandato de Alejando Blanco el deporte español firmó en los Juegos de Pekín 2008 el segundo mejor resultado de su historia olímpica, con 18 medallas; una menos que en Atenas 2004, pero de mejor calidad, con cinco oros en Pekín por tres de Atenas. Sólo en Barcelona'92 se mejoraron esas cifras.

El fomento de la presencia de miembros del COI en España y de directivos españoles en el extranjero es otra de las obsesiones de Blanco. Esto le ha permitido ganarse en poco tiempo una sólida reputación de inquieto y trabajador que le ha llevado al Comité Ejecutivo de la Asociación de Comités Olímpicos Europeos y a ejercer de mediador-colaborador de Mario Vázquez Raña, el mexicano que dirige los comités de todo el planeta.

Entre los proyectos de Blanco, el único que fue objeto de polémica y que terminó por abandonar fue su propósito de poner letra al himno español. La filtración precipitada del texto elegido alteró la agenda, las opiniones se multiplicaron y el plan se fue a pique.

Tras varios cambios en el equipo directivo con el que ganó las elecciones, Blanco finalmente impuso la estabilidad con Theresa Zabell como vicepresidenta primera, cargo que la ex regatista seguirá ocupando.

Después de la elección mañana de presidente, las juntas de federaciones olímpicas y no olímpicas se reunirán para designar a sus vocales (doce y cuatro, respectivamente) y a sus vicepresidentes (dos y uno) en el Ejecutivo del COE.