Roma quiere desafiar a sus críticos con la final perfecta

Por Paul Virgo

ROMA (Reuters) - Roma montará una enorme operación de seguridad para intentar evitar disturbios en la final de la Liga de Campeones que se disputará el miércoles, y demostrar así que la UEFA tuvo motivos para conceder su evento estrella a la ciudad.

Manchester United y Barcelona se enfrentarán en el Stadio Olimpico en uno de los mayores eventos deportivos del mundo.

La hermosa capital de una Italia obsesionada con el fútbol parece la elección perfecta para una ocasión de este tipo, ya que el modelo de los estadios deportivos modernos - el Coliseo - aparece en el logo del evento.

Sin embargo, varios partidos europeos celebrados aquí en los últimos años se han visto empañados por la violencia, con implicaciones de los ultras de la AS Roma.

William Gaillard, asesor especial para el presidente de la UEFA, Michel Platini, amenazó con llevar la final a otro lugar antes de los cuartos de final de la Roma contra el Manchester United la pasada temporada si se repetían los disturbios que se vivieron en las dos visitas anteriores del United.

Aunque eso no sucedió, la cuestión estalló de nuevo después de que aficionados del Arsenal fueran atacados antes de que su equipo eliminara a la Roma en la vuelta de los octavos de final en marzo.

El diario londinense The Times comenzó una campaña para el traslado de la final, calificando a la capital italiana, que también acogió las finales de 1977, 1984 y 1996, de "ciudad puñalada".

El alcalde de Roma, Gianni Alemanno, se ofendió y ha prometido hacer que el periódico se coma sus palabras.

"La campaña contra nosotros es sencillamente poco generosa e insultante. No es la primera vez que Roma acoge la final de la Liga de Campeones", escribió Alemanno en una carta a The Times.

"También me gustaría destacar, como forma de respuesta a las afirmaciones del artículo, que una búsqueda en Google con las palabras 'Londres' y 'apuñalado' da como resultado 2.670.000 páginas, 10 veces las que aparecen para Roma".

OPTIMISMO POLICIAL

Gaillard dijo que el hecho de que los cuatro representantes de Italia en la competición hubieran sido eliminados antes de los cuartos de final ayudaría a la policía.

"Roma se ha convertido ahora una sede neutral de facto para la final, lo que debería hacer la vida más fácil. Seguimos confiando en tener todo en orden para garantizar una final segura para todos los aficionados", declaró a Reuters.

La policía italiana es optimista con que, con una enorme presencia de seguridad, buena preparación y la ayuda de 1.000 auxiliares, puedan cumplir las promesas de Alemanno y Gaillard.

"No estamos demasiado preocupados", dijo Gioacchino di Mellio, un oficial de la policía de los Carabinieri, a Reuters.

"Estamos consolidando medidas técnicas básicas para asegurar el orden público y desarrollar actividades adicionales ante hipotéticos escenarios, como una alerta de bomba dentro del estadio o la llegada de hinchas sin entradas".

"Así que nuestros hombres están tranquilos. Pueden afrontar cualquier tipo de situación, incluso bajo gran estrés psicológico. No tienen ningún problema".