El tenis español causa furor entre los jugadores chinos

  • Pekín, 23 feb (EFE).- Li, una joven promesa del tenis chino, no tiene dudas de que los mejores entrenadores son los españoles, y por eso, con tan sólo 14 años, decidió hacer sus maletas y marcharse tres meses a España para formarse en la Academia Sánchez-Casal, que estos días imparte un curso intensivo en Pekín.

El tenis español causa furor entre los jugadores chinos

El tenis español causa furor entre los jugadores chinos

Pekín, 23 feb (EFE).- Li, una joven promesa del tenis chino, no tiene dudas de que los mejores entrenadores son los españoles, y por eso, con tan sólo 14 años, decidió hacer sus maletas y marcharse tres meses a España para formarse en la Academia Sánchez-Casal, que estos días imparte un curso intensivo en Pekín.

Ya de vuelta en China, Li (apodo que utilizaban sus compañeros en España para dirigirse a ella, aunque su nombre real es Tang Jingli) cuenta que le gusta especialmente la forma de enseñar de los españoles "porque los entrenamientos son más interactivos".

Por eso, Li no ha querido perderse la oportunidad de participar en el curso de 10 días que dan en la capital china los entrenadores españoles Stefan Ortega y Toni Gazón a chicos y chicas de entre 9 y 16 años de edad.

Ambos profesionales son miembros de la Academia Sánchez-Casal, fundada hace diez años por Emilio Sánchez Vicario, capitán del equipo de la Copa Davis 2008, y su ex compañero de dobles, Sergio Casal.

Durante el entrenamiento en una escuela de tenis, la joven Li escucha con atención las indicaciones y consejos que Ortega le va dictando. Una vez finalizadas las explicaciones comienza la acción.

Calentamiento, saques y más saques, y Li, que aparenta más edad de la que tiene (es alta y de complexión fuerte), maneja con destreza la raqueta y se hace con la pista de tenis en cuanto pone un pie sobre ella.

Su sueño -dice- no es otro que el de "continuar jugando y un día llegar a competir a nivel internacional".

Precisamente, la participación en competiciones es el mayor hándicap de los tenistas chinos.

Ortega, que ha entrenado a jugadoras de la talla de Svetlana Kuznetsova y Martina Navratilova, explica a Efe cómo "para conseguir ser un buen tenista se necesita participar en muchos torneos y esto es algo que los jugadores chinos no practican". "Si no mejoran este aspecto no creo que puedan salir buenos tenistas de este país", agrega.

Los jugadores chinos tienen "muy buenas maneras y una buena base, pero a la hora de entrenar no tienen buenas infraestructuras", comenta.

Son estas limitaciones por las que según su compañero Gazón -entrenador del grupo masculino de la academia- intentan viajar a países como China, donde los tenistas, al llegar a los 15 ó 16 años, no pueden seguir compitiendo y evolucionando.

Por otro lado, los jugadores que económicamente se lo pueden permitir "vienen a nuestra academia, donde tenemos toda la infraestructura necesaria y donde se pueden desarrollar y llegar a ser profesionales", comenta.

Pero, además de enseñar a jugar al tenis, Gazón argumenta que se trata también de inculcarles la filosofía de la academia, que no es otra que la de "sentir este deporte como una forma de vida, en la que se pueda compaginar los estudios con la práctica del tenis".

Según el entrenador, el nivel que ha encontrado en las pistas es "increíblemente bueno, incluso mejor que el de los españoles".

El 70 por ciento de los tenistas que hay en la Academia Sánchez-Casal llega del extranjero. Cifra que no sorprende si se tiene en cuenta que "el tenis español en estos momentos es un referente", explica Gazón.

Como ejemplo, cita el caso concreto de Rafael Nadal, a quien "todos los chicos quieren copiar su estilo, incluso su forma de vestir".

"Es un jugador de moda, un tenista excepcional, un monstruo y un ejemplo a seguir", sentencia.

Para los alumnos de este curso intensivo, tampoco hay dudas cuando se les pregunta quién es su favorito. En consenso y exaltados gritan todos: ¡Rafael Nadal!