Afganas a favor y en contra de la nueva legislación chií se manifiestan en Kabul

KABUL, 15 (Reuters/EP)

Las mujeres afganas llevaron a cabo hoy manifestaciones rivales a favor y en contra de una nueva ley que ha sido criticada por suponer un retroceso hacia la opresión de la era talibán, aunque sus partidarios aseguran que defiende la justicia islámica.

Separados por cadenas humanas de Policía femenina, y vigilados por oficiales antidisturbios, los dos grupos se alinearon en los alrededores de una mezquita chií en Kabul construida por un poderoso clérigo que ha ayudado a diseñar esta ley controvertida.

La la ley del Estatus Personal Chií, que se aplicará a este sector de la población que en Afganistán asciende al diez por ciento, ha provocado una condena generalizada por parte de los países occidentales, la mayor parte de los cuales tienen tropas combatiendo para apoyar al Gobierno de Afganistán.

Los críticos dicen que la ley restringirá la libertad de movimiento de las mujeres, y que algunos artículos pueden ser interpretados como una legalización de la violación marital. Los partidarios dicen que proporcionará a los chiíes su propio código familiar por primera vez, y que los críticos han malinterpretado ciertas partes de la ley.

"No queremos la ley talibán", se leía en una pancarta alzada por el grupo de unas 50 mujeres que se oponen a la ley. Este grupo también leyó una declaración denominándola como un insulto a su dignidad. "No puedo permitir que alguien me represente y legisle artículos que van en contra de mis derechos, de los Derechos Humanos y que me considera a mí, una mujer, una persona de segunda", aseguró una manifestante.

Pero los oponentes a la ley fueron superados en número por sus seguidores. Más de 100 mujeres marcharon en el exterior de la mezquita gritando "Dios es Grande" y portando pancartas que respaldaban la "Justicia Islámica".

"Las mujeres que han venido hasta aquí a manifestarse no saben mucho sobre la ley y no la han estudiado totalmente", señaló una estudiante de 21 años, Qudsia Frotan, que aseguró que no se asemeja a los controles de la era talibán. Mientras, un grupo de unos 200 hombres que apoyan la ley también se reunieron a los pies de la mezquita, tirando piedras pequeñas a los oponentes a la ley.

Las restricciones sobre la libertad de movimiento de las mujeres hacen temer a quienes se oponen a la ley un retorno a la era talibán, cuyo movimiento prohibió a las mujeres y niñas tanto trabajar como estudiar e incluso salir de su casa sin un familiar varón.

ACOMPAÑADA DE SU MARIDO

Un borrador de la ley establece que una mujer no puede abandonar su hogar si no está acompañada por su marido. Entre las disposiciones de la ley también se señala que "una esposa está obligada a satisfacer los deseos sexuales de su marido", algo que los críticos aseguran puede ser utilizado por un marido para justificar violar a su mujer.

La ley ha provocado fuertes críticas por parte de los aliados occidentales de Karzai, incluido el presidente estadounidense, Barack Obama, que la ha calificado de "repugnante". Desde entonces, Karzai ha ordenado una revisión, pero la respuesta occidental ha enfadado a los seguidores de la ley.

Los derechos de las mujeres han mejorado significativamente en Afganistán desde que en 2001 se derrocara al Gobierno talibán, pero aún es una sociedad profundamente conservadora, especialmente en las zonas rurales. Algunos legisladores mantienen que Karzai ha firmado la ley con precipitación debido a las próximas elecciones del 20 de agosto para las que se quiere asegurar el voto de los chiíes.