Afganistán.- Karzai: "las tropas estadounidenses no pueden abandonar Afganistán a corto plazo"

NUEVA YORK, 13 (EUROPA PRESS) El presidente afgano, Hamid Karzai, confesó ayer que si las tropas estadounidenses abandonan el país donde actualmente están desplegadas, Afganistán no podrá enfrentar la insurgencia talibán, el tráfico de droga, ni la crítica situación en la frontera con Pakistán, que sirve de refugio para muchos milicianos de Al Qaeda. En una entrevista con la CNN que se emitirá el domingo, Karzai dijo que el contingente norteamericano que opera en Afganistán no puede abandonar el país "a corto plazo porque su misión todavía no ha acabado". "Tenemos que derrotar el terrorismo", añadió, y agregó que lo que hay que conseguir es que Afganistán garantice su seguridad y pueda mantenerse por sus propios medios. "Cuando logremos esos objetivos Estados Unidos podrá abandonar y, en ese momento, el pueblo afgano se mostrará muy agradecido y les enviará de vuelta a casa", dijo Karzai, cuyos comentarios se producen en un momento en que su par estadounidense, Barack Obama, planea enviar un contingente adicional de 30.000 soldados para combatir lo que él ha denominado "el frente central" y reforzar su particular batalla "contra el terrorismo y el extremismo". Asimismo, Karzai reveló que la postura de las fuerzas de Afganistán había hecho que parte de la opinión pública se volviera contra ellos. "Es una cuestión de bajas civiles. Es una cuestión del riesgo al que están sometidos los afganos. Es una cuestión de los registros (que llevan a cabo las tropas extranjeras) de sus casas. "Todas estas actividades están perjudicando seriamente la confianza que han depositado los afganos en la guerra contra el terrorismo porque les perjudicará en su futuro", añadió. En ese sentido, el mandatario afgano dijo que "continuaremos siendo amigos y un aliado (de Estados Unidos), pero Afganistán se merece respeto y un trato más justo". Así pues, Karzai aplaudió el envío de tropas extra aunque sugirió que podrían desplazarse a la frontera con Pakistán para frenar la insurgencia de milicianos de la red terrorista de Al Qaeda y el tráfico de drogas "que amenaza en convertir el estado en un país narcotraficantes", alarmó en sus declaraciones a la cadena de televisión norteamericana. Además, reconoció que el país no se encuentra en la misma situación que en 2002.