Afganistán.- La coalición internacional prevé crear una figura ministerial ante la "incompetencia" del presidente Karzai

El diario 'The Guardian' asegura que la decisión tomada por Washington cuenta con el respaldo de los europeos LONDRES, 23 (EUROPA PRESS) La coalición de fuerzas internacionales desplegadas en Afganistán baraja crear una figura en Kabul con un rol parejo al de un director gerente o un primer ministro para reconducir la deriva de una situación que atribuye a la "incompetencia" del presidente actual, Hamid Karzai, y de su equipo en la lucha contra la corrupción. Según informa hoy el diario británico 'The Guardian', el movimiento supondría rebajar el poder de Karzai, que vería también cómo la estrategia de la coalición redistribuye las remesas económicas del Gobierno central a las provincias. No obstante, los socios asumen que actualmente no existen alternativas creíbles y asumen que el actual mandatario será reelegido en las elecciones del próximo mes de agosto. Por ello, Estados Unidos y los países europeos implicados en la operación que comenzó en 2001 aspiran a redibujar el mapa político ante la constatación de la "incompetencia" de Karzai y su falta de soluciones a la corrupción. Se trata de una de las claves de la nueva estrategia de la Casa Blanca diseñada tras la toma de posesión de Barack Obama y, según el rotativo liberal, se dará a conocer en la Conferencia Especial sobre Afganistán que el próximo 31 de marzo se celebra en La Haya (Países Bajos). Los planes prevén reducir la capacidad de Karzai a partir de la introducción de una nueva figura con competencias ejecutivas y canalizar los recursos económicos hacia las provincias, en lugar de remitirlos directamente a Kabul. Al respecto, un diplomático al tanto de las nuevas prioridades declaró que ya que el presidente afgano "no está respondiendo", para que la coalición apoye a su Gobierno "tiene que haber una gestión adecuada que asegure que la corrupción disminuye, no aumenta". Sin embargo, asumió que los niveles actuales "son aterradores", si bien otra de las fuentes consultadas por el diario británico reconoció que, tras evaluar las posibilidades alternativas al actual cabeza de Gobierno, se descartó un recambio: "Nadie podría estar seguro de que otra persona no resultaría ser diez veces peor". "No es una gran posición", aseveró. DECISIÓN CERRADA La opción de nombrar una nueva figura que trabaje estrechamente con Karzai, pero en la que la coalición pudiese depositar una mayor confianza, se habría cerrado la semana pasada, concretamente tras un fin de semana de deliberaciones entre Obama y su equipo de expertos en la residencia presidencial de recreo de Camp David, y cuenta con el apoyo de Europa. Con todo, todavía no se ha concretado un nombre para asumir esta responsabilidad, si bien 'The Guardan' destaca la reputación que en Washington ha alcanzado el ministro nombrado en octubre Mohammed Hanif Atmar, con un perfil profundamente reformista, si bien existen riesgos de que las autoridades del país consideren un signo de colonialismo la imposición de un tecnócrata para trabajar al lado de Karzai. Así, aunque se prevé que el responsable sea de nacionalidad afgana, el propio presidente advirtió la semana pasada de su intención de evitar cualquier reducción de su poder, cuando acusó a un Gobierno extranjero que no especificó de intentar debilitar el Gobierno central de Kabul: "Ése no es su trabajo, Afganistán nunca será un Estado manejado como una marioneta", subrayó. OTRAS MEDIDAS Por otra parte, los socios también están de acuerdo en redefinir el reparto económico del Ejecutivo central a los 34 responsables provinciales y los 396 gobernadores de distritos, en lo que sería una nueva división de responsabilidades entre el poder estatal y el local. Al respecto, las prioridades de de la estrategia de Obama mudarán respecto a las de su antecesor, puesto que frente a la democracia de corte europeo que George W. Bush aspiraba a promover en el país, el nuevo presidente pretende mostrar ante la opinión pública estadounidense que la operación aspira a asegurar que Afganistán no se convertirá de nuevo en un campo de entrenamiento para Al Qaeda y de dominio de los talibán. Además, los planes elevarían el incremento de tropas de 65.000 a 230.000, así como el aumento de las fuerzas policiales y de la presencia de expertos civiles de Estados Unidos y de Europa para contribuir a la construcción de la infraestructura en el país, aparte de reforzar la ayuda a Pakistán en su lucha contra los insurgentes.