Comienza el juicio a Suu Kyi en Myanmar

Por Aung Hla Tun

YANGÓN, 18 my (Reuters) - La líder de la oposición de Myanmar, Aung San Suu Kyi, fue a juicio el lunes y afronta cinco años más de detención, desatando amenazas de sanciones internacionales más duras contra el régimen militar.

Suu Kyi está acusada de romper las condiciones de su arresto domiciliario, que iba a concluir el 27 de mayo después de seis años, después de que un intruso entrara en su residencia en Yangón a principios de mes.

Sus abogados dijeron que estaba animada en el inicio del juicio a puerta cerrada en la famosa prisión de Insein, en la antigua capital del país.

"Parecía bastante bien. Dijo que estaba bien", declaró a la prensa Nyan Win, abogado y periodista de la Liga Nacional para la Democracia (LND)

John Yettaw, el estadounidense de 53 años que usó unas aletas caseras para cruzar el lago junto al que se encuentra la casa de la premio Nobel de la Paz sin que sus motivos estén claros, afronta otro juicio por otros cargos.

La seguridad en el exterior de la prisión era bastante fuerte. Policías armados establecieron barricadas con alambradas y ordenaron el cierre de los negocios de la zona después de que la oposición convocara protestas masivas.

Unos 200 integrantes de la Liga y decenas de matones pro-junta se reunieron en el exterior de la prisión sin que hubiera enfrentamientos. Un líder de las juventudes del partido de Suu Kyi fue brevemente detenido.

Los primeros de los 22 testigos de la acusación comparecieron el lunes: una agente de policía que hizo la primera denuncia y sus dos compañeras. Luego, el juicio fue aplazado hasta el martes.

Suu Kyi no comparecerá hasta que termine la fiscalía, según Nyan Win, que dijo que el juicio podría durar tres meses. Si es declarada culpable, podría ser condenada a entre tres y cinco años de prisión.

"Si todo va de acuerdo con el Derecho, seguramente ganaremos el caso", afirmó.

Los activistas en el extranjero no son tan optimistas y sostienen que los cargos fueron preparados para mantener detenida a la carismática líder de la oposición de cara a las elecciones multipartidistas de 2010, que Occidente considera una fachada para mantener las más de cuatro décadas de poder militar en la antigua Birmania.

Los generales, que anularon los comicios de 1990 tras la arrasadora victoria de la Liga, han encerrado a Suu Kyi durante 13 de los últimos 19 años, la mayor parte en su casa junto a un lago en Yangón, vigilada por la policía, sin acceso telefónico y con las visitas restringidas.

Los gobiernos occidentales, las Naciones Unidas, grupos de derechos humanos y otros premios Nobel han condenado los cargos sobre Suu Kyi y han pedido su inmediata liberación.