La Junta Militar encarcela y encausa a Suu Kyi a sólo diez días de que expire su arresto

La histórica dirigente opositora podría ser condenada a cinco años de cárcel bajo la acusación de violar el arresto domiciliario

RANGÚN, 14 (Reuters/EP)

A sólo diez días de que expire su actual arresto domiciliario, Aung San Suu Kyi ha sido encarcelada bajo la acusación de haber violado las normas establecidas para su reclusión, más concretamente por permitir que un ciudadano estadounidense permaneciera oculto un par de días en su residencia. Según su abogado, Hla Myo Myint, el juicio se celebrará el próximo lunes y, de ser declarada culpable, podría ser condenada a cinco años de prisión.

Suu Kyi --que lleva 14 de los últimos 20 años bajo arresto domiciliario, el último de los cuales comenzó en mayo de 2003 y debería expirar el próximo 24 de mayo-- fue trasladada esta mañana al penal de Insein, en Rangún, a la espera del juicio por los nuevos cargos, que comenzará el próximo lunes, según explicó el portavoz de su partido, la Liga Nacional para la Democracia (LND).

El portavoz, Nyan Win, también explicó que la dirigente opositora ha sido acusada en virtud de la Ley de Salvaguardia del Estado frente al Peligro de Elementos Subversivos, que prevé penas de entre tres y cinco años de cárcel para los detenidos que "violen las restricciones que se les impongan".

El propósito de las autoridades, según Nyan Win, es procesar a Suu Kyi y a las dos mujeres que viven con ella, así como a su abogado, quien visitó ayer a la líder opositora a una hora prohibida por las normas del arresto domiciliario. Tanto ella como las otras dos mujeres fueron trasladadas hoy desde su casa a la cárcel en un convoy de la Policía, según comprobaron varios testigos. Las autoridades han reforzado la seguridad entorno a Insein, un importante centro de detención en el que están recluidos numerosos disidentes políticos.

Según la LND, este proceso forma parte de un plan de la Junta Militar para apartar a la líder opositora, de 63 años de edad, de las elecciones generales de 2010. Suu Kyi, premio Nobel de la Paz en 1991, ganó las elecciones de 1990, pero el Ejército --que gobierna el país desde 1962-- le impidió asumir el poder.

EL ESTADOUNIDENSE "LOCO"

Los cargos están relacionados con el incidente protagonizado por el ciudadano estadounidense John William Yettaw, el cual, según los medios de comunicación del Estado, fue detenido el pasado 6 de mayo mientras nadaba en el lago aledaño a la residencia de Suu Kyi, tras lo cual declaró a las autoridades que había pasado dos días junto a ella este mismo mes.

Al parecer, ésta era la segunda vez que Yettaw --a quien los medios estatales birmanos describen como un estudiante de Psicología de 53 años de edad residente en Missouri-- intentaba encontrarse con Suu Kyi en su residencia. Según el abogado de la líder birmana, Kyi Win, Yettaw es un "loco" que ya intentó en 2008 acercarse a Suu Kyi, aunque finalmente desistió. En esta segunda ocasión, se decidió a hacerlo y la opositora le pidió que abandonase las instalaciones, pero él se negó. "Dijo que estaba muy cansado y que quería descansar, pero ella se lo suplicó", declaró a Voces Democráticas de Birmania (DVB). Finalmente, Yettaw "pasó la noche en la planta baja".

El norteamericano se reunió ayer con representantes de la Embajada de su país, pero no han transcendido apenas los motivos de su actuación. "No podemos comentar nada, no nos dio ningún detalle", afirmó el portavoz de la Embajada, Richard Mei. De momento, se desconocen los motivos reales del estadounidense para proceder como lo hizo, aunque fuentes próximas a la oposición temen que se trate de uno de tantos "ingenuos" que, con sus actuaciones supuestamente solidarias con la líder birmana, han causado mucho más daño que beneficios a su causa.

Uno de los abogados de Suu Kyi, Jared Genser, declaró hoy a la BBC que el cargo de violación de las condiciones del arresto domiciliario es "ridículo". "Es evidente que ella no había invitado a esta persona", manifestó.

EL ARRESTO DOMICILIARIO

Fuentes opositoras exiliadas en Tailandia han indicado a la BBC que el caso de Yettaw se ha convertido en un "pretexto muy conveniente" para la Junta Militar, que podrá ampliar de esta forma el arresto domiciliario.

El actual arresto de Suu Kyu expira el próximo 24 de mayo, pero el Gobierno no ha hecho "ninguna declaración pública" sobre su posible liberación y se desconoce cuál va a ser su decisión al respecto, según declaró a Europa Press la directora ejecutiva de la organización Freedom Now --la organización que ha asumido la defensa en el exterior de Aung San Suu Kyu--, Maran Turner.

Según la abogada, la líder opositora está detenida en aplicación de la Ley de Salvaguarda del Estado de Peligros de Elementos Subersivos, una norma que "viola la legislación internacional sobre detenciones" y en virtud de la cual el periodo máximo de arresto es de cinco años. La detención comenzó en 2003, pero el año pasado, la Junta la prorrogó en un año con el argumento de que esta ampliación estaba contemplada por la propia ley. Con ello, según Maran Turner, "la Junta no sólo violó la ley internacional sobre detenciones, sino incluso violó la propia ley nacional de detenciones".

Aparte, el Gobierno aseguró también en 2008, en un comunicado oficial, que Suu Kyu sería excarcelada este año. "Si ahora no la liberasen, la Junta estaría desmintiendo flagrantemente sus propias declaraciones oficiales", agregó la abogada. En estas circunstancias, a juicio de Turner, el caso del estadounidense puede venir muy bien a la Junta Militar para "crear una teoría de la conspiración" que ayudaría a retrasar su liberación.

Por si fuera poco, los nuevos acontecimientos coinciden con un alarmante deterioro de la salud de Suu Kyi. "Sufre una extrema deshidratación, alta presión arterial, no come, no bebe", explicó Turner. La semana pasada, las autoridades detuvieron --por causas desconocidas-- a su médico personal, Phone Mo Ei. Posteriormente, la Junta concedió permiso el lunes a su asistente, Tin Myo Win, para atenderla. "Está un poco mejor, permanece estable, pero su médico sigue detenido y no es seguro que siga recibiendo tratamiento", afirmó Maran Turner. "Si no se le garantiza tratamiento médico, su salud volverá a deteriorarse", advirtió.

El nuevo procesamiento de Suu Kyi también coincide con el aumento de la presión internacional sobre la Junta y el inicio de negociaciones para lograr una "Ley de Punto Final" que garantice "impunidad" a los militares antes de dejar el poder, según valoró la directora de Birmania por la Paz, Concha Pinós. "La pieza más importante que tiene la Junta es Aung San Suu Kyu, ella es la perfecta secuestrada, ya que en tanto que la tengan podrán negociar", declaró a Europa Press.

AUNG SAN SUU KYI

Aung San Suu Kyi, que en junio cumplirá 64 años, es hija de Aung San, el héroe nacional que logró la independencia de Reino Unido en 1947 y que fue posteriormente asesinado. Tras pasar un periodo en el extranjero, en 1988 regresó a su país y al año siguiente fue condenada por primera vez a arresto domiciliario después de que el Gobierno militar declarase la ley marcial.

En 1990, la LND obtuvo la victoria en las elecciones, pero los militares no reconocieron el resultado y no permitieron acceder al poder. En 1991, el presidente del Comité del Premio Nobel de la Paz, Francis Sejested, anunció la concesión del galardón a Suu Kyi por ser un "extraordinario ejemplo del poder de los que no tienen poder".

En 1995 se le levantó el arresto domiciliario, pero las autoridades restringieron sus movimientos y la volvieron a recluir en su residencia entre 2000 y 2002. Su último calvario comenzó en mayo de 2003, cuando fue detenida tras un enfrentamiento entre miembros de la LND y las fuerzas de seguridad y condenada de nuevo a arresto domiciliario, en esta ocasión por un periodo de cuatro años, que fue sucesivamente prorrogado en mayo de 2007 y de 2008.