Constatan los nexos de líder paramilitar colombiano y mafia italiana, dice un diario

  • Bogotá, 18 mar (EFE).- El máximo jefe de los paramilitares colombianos, Salvatore Mancuso, tenía varios socios dentro de la mafia calabresa de Italia, a quienes envió toneladas de cocaína a través de España y África, aún después de desmovilizarse y estar preso en una cárcel del noroeste de Colombia.

Constatan los nexos de líder paramilitar colombiano y mafia italiana, dice un diario

Constatan los nexos de líder paramilitar colombiano y mafia italiana, dice un diario

Bogotá, 18 mar (EFE).- El máximo jefe de los paramilitares colombianos, Salvatore Mancuso, tenía varios socios dentro de la mafia calabresa de Italia, a quienes envió toneladas de cocaína a través de España y África, aún después de desmovilizarse y estar preso en una cárcel del noroeste de Colombia.

Así lo revela hoy una información exclusiva que publica el diario bogotano El Espectador, que señala que investigaciones realizadas en los dos países permitieron descubrir que el principal socio de Mancuso dentro de la Ndrangheta, la temible mafia de Calabria (sur de Italia), era Santo Scipione.

El líder de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) tenía a Scipione como intermediario con el capo italiano Scali Natali para el envío de cocaína a España, Italia, Grecia, Holanda, Bulgaria y Australia a través de África.

La organización italiana "tenía buenas relaciones e ilícitas coparticipaciones en el tráfico de estupefacientes con los paramilitares de Mancuso y Carlos Castaño", señaló un testigo a un juez antimafia italiano reseñado por el informe periodístico.

El fiscal italiano Salvatore Curcio realizó la investigación que permitió detallar los nexos entre la mafia calabresa y los paramilitares colombianos para el envío de cocaína a Europa y que la relación de Mancuso con Italia iba más allá de ser de origen siciliano.

Las autoridades de los dos países cruzaron informaciones e iniciaron una investigación desde 2001 con interceptaciones telefónicas, seguimientos fotográficos, informes de inteligencia y declaraciones que permitieron encontrar los nexos ilícitos entre las dos organizaciones, incluidas en la "lista negra" de Estados Unidos.

La Ndrangheta hizo pactos con las AUC para traficar con narcóticos desde los departamentos de Córdoba, Bolívar y Magdalena, bastiones de los paramilitares, a través de la ruta Venezuela-África-Europa.

El Espectador reseñó que algunos de los cargamentos fueron decomisados en puertos colombianos, Holanda, Bulgaria y España.

Las incautaciones estaban relacionadas con los acuerdos que en 2001 hicieron los colombianos "con el grupo Ventrici Barbieri (contacto de la Ndrangheta), cuyo 'modus operandi' era meter la droga en latas de atún de un kilo", según las investigaciones.

Incluso tenían dos laboratorios para la producción de cocaína en Colombia dedicados exclusivamente al envío de la droga a Italia y eran controlados por Mancuso.

Los problemas entre las dos organizaciones mafiosas no se hicieron esperar, dice el diario, ya que incluso los paramilitares secuestraron en el norte de Bogotá por varios días a un italiano y a uno de los contactos italianos por una deuda de más de dos millones de dólares.

El capo Scali Natali tuvo que intervenir para la liberación de las dos personas y las organizaciones continuaron trabajando en negocios de narcotráfico.

El proceso que realizan a la mafia italiana y sus nexos con el narcotráfico permitió comprobar lo que muchos ya sabían en Colombia: que el jefe paramilitar Salvatore Mancuso era uno de los mayores capos del narcotráfico, encargado de enviar varias toneladas de cocaína y por eso fue extraditado a Estados Unidos en mayo pasado.

Las AUC negociaron con el Gobierno colombiano su desmovilización entre 2003 y 2006, pero sus jefes fueron extraditados a EE.UU. por continuar con sus negocios ilícitos desde la cárcel donde fueron recluidos para pagar por sus crímenes.