Detienen a un militar implicado en la ejecución de once jóvenes colombianos

  • Bogotá, 27 abr (EFE).- Un militar fue detenido hoy en la ciudad colombiana de Medellín (noroeste) por su supuesta implicación en la ejecución extrajudicial de once jóvenes que habían sido reclutados bajo engaños, informaron fuentes judiciales.

Detienen a un militar implicado en la ejecución de once jóvenes colombianos

Detienen a un militar implicado en la ejecución de once jóvenes colombianos

Bogotá, 27 abr (EFE).- Un militar fue detenido hoy en la ciudad colombiana de Medellín (noroeste) por su supuesta implicación en la ejecución extrajudicial de once jóvenes que habían sido reclutados bajo engaños, informaron fuentes judiciales.

El soldado profesional Luis Miguel Sierra Díaz fue arrestado por funcionarios de la Fiscalía General acusado de homicidio en persona protegida (por el derecho internacional humanitario), desaparición forzada y concierto para delinquir, según un comunicado difundido por esa entidad judicial.

El detenido ha sido vinculado con la investigación por la desaparición y muerte de once jóvenes de la localidad caribeña de Toluviejo.

Las víctimas tenían de 17 a 24 años y fueron reportadas como guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) muertos en combates con tropas del Ejército.

Las ejecuciones se registraron entre julio y agosto de 2007 en la misma región, indicó la fiscalía, que señaló que las autoridades encontraron los cadáveres de diez de ellos y desconocen el paradero de los restos del otro.

Asimismo, advirtió de que las investigaciones "permitieron establecer que los jóvenes fueron reclutados con falsas ofertas laborales en las que se les prometía un sueldo de entre 500.000 y 800.000 pesos (de 218,99 a 350,38 dólares) mensuales".

El reclutamiento lo hicieron cuatro civiles que ya fueron detenidos, agregó la fiscalía, que señaló que estos implicados "habrían recibido de algunos militares entre 60.000 y 150.000 pesos (de 26,27 a 65,69 dólares) por entregar a los jóvenes".

El caso es uno de los que en el país se conocen como "falsos positivos", es decir, de ejecución de civiles que son reportados como rebeldes muertos en combate.

Las investigaciones judiciales muestran que, con ellos, los responsables buscaban mostrar resultados ante sus superiores y obtener beneficios, como días de descanso.

La semana pasada el ministro de Defensa colombiano, Juan Manuel Santos, admitió que las autoridades siguen casi 1.300 procesos de casos de "falsos positivos".