EE.UU. presiona a Israel sobre los asentamientos judíos y la solución de dos Estados

  • Washington, 5 may (EFE).- El Gobierno de EE.UU. reforzó hoy la presión sobre el nuevo Gobierno de Israel para que ponga fin a los asentamientos judíos en Cisjordania y respalde la creación de un Estado palestino para poner fin al conflicto en la zona.

Washington, 5 may (EFE).- El Gobierno de EE.UU. reforzó hoy la presión sobre el nuevo Gobierno de Israel para que ponga fin a los asentamientos judíos en Cisjordania y respalde la creación de un Estado palestino para poner fin al conflicto en la zona.

"Israel tiene que trabajar sobre la solución de dos Estados", afirmó hoy el vicepresidente de Estados Unidos, Joseph Biden, en un discurso ante el grupo de presión pro israelí AIPAC en la capital estadounidense.

"Nos les va a gustar que diga esto, pero no construyan más asentamientos, desmantelen los que ya existen y permitan el libre movimiento de los palestinos", añadió Biden.

Su discurso se produjo solo unas horas antes de que el presidente israelí, Simon Peres, se reuniera en la Casa Blanca con su homólogo estadounidense, Barack Obama.

Peres ha dedicado buena parte de su vida política al logro de una solución al conflicto que implique crear un Estado palestino.

Por el contrario, el primer ministro y hombre fuerte de Israel, Benjamín Netanyahu, no se ha pronunciado todavía en público a favor de un Estado palestino desde que llegó al poder al frente de una coalición de derecha tras las elecciones de febrero en el país.

Peres, cuyas posturas moderadas difieren de las del conservador Netanyahu, no logró arrojar hoy luz sobre las posturas del primer ministro en el tema más candente del momento.

"Netanyahu dijo que respetará los compromisos del Gobierno anterior", afirmó Peres frente a la Casa Blanca, en declaraciones a la prensa al final de su reunión con Obama.

"El anterior Gobierno aceptó la hoja de ruta (el acuerdo del 2003 que incluye la creación de un Estado palestino al lado del israelí). En la hoja de ruta encontrarán posiciones sobre la solución de dos Estados", apuntó.

Las negociaciones de paz entre ambas partes se han estancado debido a los continuos asentamientos judíos en Cisjordania y a la persistente violencia anti-israelí por parte de los palestinos.

Los palestinos sostienen que los asentamientos, criticados por la comunidad internacional, merman su aspiración de tener su propio Estado.

Obama ha prometido que la consecución de un acuerdo de paz en Oriente Medio será una de las prioridades de su mandato.

El gobernante estadounidense, que prevé reunirse con Netanyahu a mediados de este mes, no hizo declaraciones al final del encuentro con Peres.

La Casa Blanca emitió un breve comunicado en el que señaló que los dos mandatarios habían abordado la búsqueda de la paz en Oriente Medio y el programa nuclear iraní.

Irán fue, de hecho, el otro gran tema de la jornada.

En ese sentido, Peres afirmó que Israel debería de respaldar la nueva estrategia diplomática de la Casa Blanca hacia Irán.

"Si tiene éxito, podría ser lo mejor", agregó el jefe de Estado, que ocupa una posición fundamentalmente ceremonial en el Gobierno de Israel.

La Casa Blanca lanzó a finales de marzo la oferta más directa de diálogo a Teherán en 30 años de enfrentamientos.

"Mi Gobierno está comprometido con una diplomacia que aborde toda la gama de asuntos pendientes entre nosotros y con la búsqueda de lazos constructivos entre EE.UU., Irán y la comunidad internacional", anunció entonces Obama.

Como parte de esa estrategia, Estados Unidos expresó en abril su intención de sumarse a las conversaciones que mantienen Reino Unido, China, Francia, Rusia y Alemania con el régimen de Teherán sobre el programa nuclear del país.

El anuncio representa un giro frente a la política del ex presidente George W. Bush, que con la rara excepción de julio del año pasado, evitó enviar representantes a ese tipo de reuniones.

Biden afirmó hoy, por su parte, que Washington está decidido a impedir que Irán se convierta en una potencia nuclear.

"Estamos intensamente concentrados en impedir el grave peligro (...) de un Irán nuclear", apuntó.

Sin embargo, añadió que la estrategia hacia Teherán de los últimos años "obviamente no ha funcionado".

"Ese es el motivo de que vayamos a perseguir una diplomacia directa y basada en principios con Irán con el objetivo primordial de prevenir que adquiera armas nucleares", adelantó.