La congresista Córdoba gestiona una reunión con los jefes paramilitares presos en EE.UU.

  • Bogotá, 18 mar (EFE).- La congresista colombiana Piedad Córdoba gestiona ante las autoridades de su país y de EE.UU. una reunión con los jefes paramilitares Salvatore Mancuso y "Don Berna", presos en ese país, para buscar mecanismos que permitan la reparación de las víctimas de esos escuadrones ultraderechistas.

Bogotá, 18 mar (EFE).- La congresista colombiana Piedad Córdoba gestiona ante las autoridades de su país y de EE.UU. una reunión con los jefes paramilitares Salvatore Mancuso y "Don Berna", presos en ese país, para buscar mecanismos que permitan la reparación de las víctimas de esos escuadrones ultraderechistas.

El director del Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado (Movice), Iván Cepeda, señaló hoy a Efe que el grupo de Colombianas y Colombianos por la Paz (CCP) se ha reunido con Córdoba y con el fiscal general, Mario Iguarán, para gestionar el tema.

"Se está trabajando en generar una serie de condiciones favorables para que se avance en esa dirección, pero primero hay que realizar unas gestiones previas", dijo.

La senadora de oposición, una de las voces más críticas del Gobierno del presidente colombiano, Álvaro Uribe, se reunió también con los abogados de "Don Berna", alias de Diego Fernando Murillo, y Salvatore Mancuso para buscar un encuentro con esos jefes paramilitares, extraditados en mayo pasado a Estados Unidos.

"Se esta trabajando en explorar a través de que mecanismos y que procedimientos se puede obtener que los jefes paramilitares confiesen todo lo que tienen que confesar desde Estados Unidos, para eso se están adelantando esas gestiones", precisó Cepeda.

Las reuniones se dieron luego de conocerse dos cartas enviadas este mes por cada uno de los líderes ultraderechistas en la que le señalan que los procesos en contra de ellos no han avanzado.

Los paramilitares le advierten en las misivas que existen varias amenazas contra sus familiares en Colombia debido a que han confesado algunos delitos y los quieren coartar para que no sigan dando sus testimonios.

"La situación que se suscitó a partir de nuestra extradición, ha generado un estado de indefensión, tanto para las víctimas, como para nosotros (...) y observamos con preocupación e impotencia cómo nuestras familias son amenazadas, e incluso objeto de atentados, por parte de sectores que no quieren que sigamos contando la verdad", dice Mancuso en su carta.

Córdoba viajará a Estados Unidos a principios de abril para reunirse con los jefes guerrilleros Ricardo Palmera, alias "Simón Trinidad", y Anayibe Rojas, alias "Sonia", extraditados también a ese país.

Se espera que en esa visita también concrete los encuentros con los jefes paramilitares para buscar los mecanismos que les permitan hacer las confesiones de sus crímenes en Colombia dentro del proceso de verdad, justicia y reparación a las víctimas de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).

Los paramilitares negociaron con el Gobierno de Uribe la desmovilización de más de 31.000 de sus combatientes dentro de un proceso de paz.

Sin embargo, los jefes paramilitares son investigados porque continuaron con negocios del narcotráfico desde la cárcel donde estaban recluidos en Colombia, y por eso 15 de ellos fueron extraditados a Estados Unidos.

Varios de los desmovilizados dentro del proceso de paz también han regresado a las armas en grupos emergentes de esos escuadrones de la ultraderecha dedicados al narcotráfico.