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La ONU, preocupada por la ofensiva de los islamistas somalís contra Mogadiscio

  • Naciones Unidas, 13 may (EFE).- El Consejo de Seguridad de la ONU está preocupado por el progreso logrado en los últimos días por las milicias islamistas de Al Shabab en su ofensiva en Mogadiscio contra el Gobierno somalí, afirmó hoy el presidente de turno del órgano, el embajador ruso Vitaly Churkin.

Naciones Unidas, 13 may (EFE).- El Consejo de Seguridad de la ONU está preocupado por el progreso logrado en los últimos días por las milicias islamistas de Al Shabab en su ofensiva en Mogadiscio contra el Gobierno somalí, afirmó hoy el presidente de turno del órgano, el embajador ruso Vitaly Churkin.

Sus quince miembros expresaron "una grave preocupación por los intentos continuados de las fuerzas de Al Shabab de desestabilizar la situación en Mogadiscio y en otras zonas del país", aseveró Churkin a la salida de una reunión del máximo órgano sobre la situación en el país africano.

Además, manifestaron su apoyo a la misión de la Unión Africana en Somalia (AMISOM) y a la propuesta del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, sobre el posible envío en tres fases de una misión de "cascos azules".

El subsecretario general de la ONU para Asuntos Políticos, Lynn Pscoe, también expresó en la reunión la inquietud del organismo por la intensificación de los combates en Mogadiscio, donde han muerto más de 120 personas en los últimos seis días.

Aseguró que el aumento de los combates está vinculado a un intento de golpe de Estado encabezado por el líder rebelde del grupo Hizb Al Islam, aliado de Al Shabab, Sheikh Hassan Dahir Aweys.

"Esta intensificación de la violencia es claramente una respuesta a la estrategia del Gobierno de extender la mano a los opositores y buscar consenso a favor del proceso de paz", apuntó.

Pascoe señaló que a medida que la labor del Gobierno va cobrando éxitos, los radicales dentro de la oposición "se sienten amenazados e incrementan el nivel de la violencia".

En ese sentido, destacó la presencia entre las fuerzas rebeldes que han protagonizado los ataques de un creciente número de combatientes extranjeros, lo que indicaría una falta de respaldo popular.

Por su parte, el subsecretario general de la ONU para Operaciones de Paz, Alan Le Roy, reiteró que actualmente no están dadas las condiciones de seguridad apropiadas para el despliegue de "cascos azules".

Indicó que la presencia de una fuerza multinacional bajo la bandera de la ONU debe estar condicionada a la declaración de un alto el fuego creíble, el consentimiento de todas los bandos implicados en el conflicto y la disponibilidad de las tropas y el material necesario para cumplir la misión.

"Consideramos vigente la valoración del secretario general de que el despliegue de una misión de paz en este momento, sin esas condiciones, sería correr un riesgo muy alto y terminaría en un fracaso", afirmó.

Para conseguir que se den las circunstancias adecuadas al envío de cascos azules, Le Roy se remitió al informe presentado por Ban el 22 de abril, en el que propone una estrategia de tres fases de varios meses cada una para preparar el posible envío de una misión de paz al país africano.

Según este plan, primero se reforzaría el apoyo a la misión de paz de la Unión Africana en Somalia (AMISOM), se intensificaría el adiestramiento de las fuerzas de seguridad somalís, así como la protección de infraestructuras e instalaciones estratégicas.

En la segunda fase la ONU desplegaría un pequeño contingente en Mogadiscio para consolidar los objetivos logrados en la etapa anterior, evaluar el progreso del Gobierno somalí en materia de seguridad y el grado de aceptación en el país a la presencia de tropas extrajeras.

La tercera fase consistiría en el envío del contingente de cascos azules, una vez el Consejo de Seguridad considere que se dan las circunstancias adecuadas.

Somalia no ha tenido un Gobierno central efectivo desde que el antiguo dictador militar Siad Barre fue depuesto en 1991 por los jefes de clanes tribales, conocidos como "señores de la guerra", que han dominado desde entonces el país con la ayuda de milicias fuertemente armadas.