Lieberman opina que los asentamientos no son un obstáculo para la paz

  • Jerusalén, 21 may (EFE).- El ministro israelí de Asuntos Exteriores, Avigdor Lieberman, aseguró hoy que los asentamientos judíos en territorio palestino no son un obstáculo para la paz, a diferencia de la postura de la comunidad internacional.

Jerusalén, 21 may (EFE).- El ministro israelí de Asuntos Exteriores, Avigdor Lieberman, aseguró hoy que los asentamientos judíos en territorio palestino no son un obstáculo para la paz, a diferencia de la postura de la comunidad internacional.

"Siempre oigo a la gente tratando de retratar los asentamientos judíos en Judea y Samaria (nombres bíblicos y oficiales en Israel de la actual Cisjordania) como un obstáculo para la paz... Y yo pregunto: ¿qué pasaba antes de 1967, cuando no había una sola colonia judía?... Tampoco había paz", dijo en la Cámara israelí de Comercio, en Tel Aviv.

Lieberman, líder del partido ultraderechista Israel Beitenu, argumentó que la situación previa al inicio de la colonización de Gaza y Cisjordania, tras la Guerra de los Seis Días (1967), era "exactamente" como la actual: "tensión y terrorismo".

Las declaraciones del jefe de la diplomacia israelí chocan con los criterios de la comunidad internacional -incluido EEUU, el principal aliado del Estado Judío- que consideran la ampliación de los asentamientos en Cisjordania ocupada como un obstáculo para la paz por ir en dirección contraria a la devolución de territorio para la creación de un Estado palestino.

Para volver a la mesa de negociaciones, la Autoridad Nacional Palestina (ANP) exige al nuevo Gobierno israelí del derechista Benjamín Netanyahu que acepte la creación de un Estado Palestino y deje de extender las colonias en Jerusalén y Cisjordania.

Las declaraciones de Lieberman se produjeron horas después de que las fuerzas de seguridad israelíes evacuaran esta mañana la pequeña colonia de Maoz Esther, una del medio centenar que el propio Ejecutivo israelí considera ilegales (según el Derecho Internacional, todas lo son).

Maoz Esther eran siete contenedores metálicos convertidos en caravanas cerca de Jerusalén, cuya evacuación se hizo de forma pacífica ante la falta de resistencia de los colonos.

Yariv Oppenheimer, secretario general de la principal organización pacifista del país, Shalom Ajsav (Paz Ahora), calificó la evacuación de "cabriola de relaciones públicas" que "no enfrenta con seriedad la construcción ilegal en los territorios palestinos".

El desmantelamiento llega tres días después de que Netanyahu se reuniese en la Casa Blanca con el presidente de EEUU, Barack Obama.

Fuentes del Ministerio de Defensa revelaron ayer al diario "Haaretz" que el titular de esa cartera, Ehud Barak, ha acordado y con Netanyahu un plan para evacuar los asentamientos que Israel considera ilegales, es decir, los establecidos desde 2001 y que absorben una mínima parte del total de colonos.

Sería, según las fuentes, parte del "precio" que Netanyahu habría pagado a Obama a cambio de sus comentarios críticos con el programa nuclear iraní, la principal preocupación de Israel.

Barak advirtió ayer al consejo de asentamientos judíos Yesha que Israel evacuará las colonias que considera ilegales si no se aviene a pactar su desmantelamiento con las autoridades.

Israel está obligado a evacuar esos asentamientos de acuerdo a la Hoja de Ruta, el plan de paz presentado en 2003 por el Cuarteto de Madrid (ONU, EEUU, UE y Rusia).