Los Juegos olímpicos provocaron un aumento de la represión en China, según Amnistía Internacional

  • Londres, 28 may (EFE).- Los Juegos Olímpicos de Pekín provocaron un aumento de la represión en todo el país, al endurecer las autoridades el control sobre los defensores de los derechos humanos, practicantes de diversas religiones, minorías étnicas, abogados y periodistas.

Los Juegos olímpicos provocaron un aumento de la represión en China, según Amnistía Internacional

Los Juegos olímpicos provocaron un aumento de la represión en China, según Amnistía Internacional

Londres, 28 may (EFE).- Los Juegos Olímpicos de Pekín provocaron un aumento de la represión en todo el país, al endurecer las autoridades el control sobre los defensores de los derechos humanos, practicantes de diversas religiones, minorías étnicas, abogados y periodistas.

Según el informa anual de Amnistía Internacional correspondiente al 2008, el sistema de justicia penal seguía estando sumamente expuesto a las injerencias políticas y las autoridades intensificaron la utilización de tipos de detención administrativa que permitían a la policía el encarcelamiento sin juicio.

Cientos de miles de personas estaban sometidas a estas formas de detención y permanecían en centros como los campos de reeducación por el trabajo, en donde podían estar recluidas hasta cuatros años sin juicio.

Tras las protestas y los disturbios que comenzaron en marzo en la capital del Tibet, Lhasa, en un primer momento el gobierno detuvo a más de un millar de personas y al terminar el año centenares de ellas continuaban recluidas o en paradero desconocido.

Asimismo, las autoridades utilizaron una serie de incidentes violentos presuntamente vinculados a terroristas para iniciar una amplia represión contra la población uigur en la Región Autónoma Uigur del Singkiang, denunció Amnistía Internacional.

La organización calculó en al menos 1.700 las ejecuciones y 7.000 las condenas a muerte dictadas en China en 2008, aunque sospecha que las cifras reales podrían ser muy superiores.

Los defensores de los derechos humanos fueron sometidos a tortura, arresto domiciliario y detenciones ilegales, prácticas que se extendieron también a sus familiares, incluidos menores de edad, y que se acrecentaron con motivo de los Juegos Olímpicos de 2008.

Además, las autoridades chinas limitaron fuertemente la libertad de expresión, como demuestra el encarcelamiento de 30 periodistas por informar sobre "cuestiones delicadas" y de otras 50 personas por publicar sus opiniones por Internet.

El Gobierno bloqueó de manera reiterada varios sitios web y filtró los contenidos de la Red a los que podría acceder la población del país con el mayor número de internautas del mundo.

A pesar de las reformas legislativas, continuaba existiendo la tortura en prisiones, comisarías, "campos de reeducación por el trabajo" y otros centros de detención no oficiales.

El informe critica también las persecuciones a las minorías religiosas, como cristianos, musulmanes, budistas y otros.

Entre los que sufrían una persecución más implacable por parte del Gobierno figuraban los seguidores del movimiento Falung Gong, miles de los cuales fueron detenidos durante el periodo previo a los Juegos Olímpicos, y centenares de los cuales fueron encarcelados o sometidos a "reeducación por el trabajo" y otras formas de detención administrativa donde corrían peligro de sufrir tortura.

Según AI, la situación de las mujeres no mejoró, ya que fueron generalizadas las prácticas discriminatorias en el trabajo, en el acceso a la educación y al sistema sanitario, así como los casos de violencia familiar, una de las principales causas de suicidio entre la población femenina en el campo.