Morales mantiene la huelga de hambre para que la crisis se resuelva "pacíficamente"

  • La Paz, 10 abr (EFE).- El presidente boliviano, Evo Morales, entró hoy en su segunda jornada de huelga de hambre para exigir al Congreso la aprobación de la ley electoral, en un esfuerzo para hacer que la crisis que vive el país "se resuelva de forma pacífica".

La Paz, 10 abr (EFE).- El presidente boliviano, Evo Morales, entró hoy en su segunda jornada de huelga de hambre para exigir al Congreso la aprobación de la ley electoral, en un esfuerzo para hacer que la crisis que vive el país "se resuelva de forma pacífica".

"Quiero que el pueblo y la comunidad internacional entienda que es un esfuerzo para que esto se resuelva de forma pacífica", afirmó Morales a los medios en el Palacio de Gobierno en La Paz, donde mantiene una huelga de hambre desde ayer en demanda del nuevo régimen electoral, que enfrenta a oficialistas y opositores.

El mandatario indígena instó a los parlamentarios a "cumplir el mandato" del pueblo boliviano, que aprobó el pasado mes de enero una nueva Constitución que encomienda al Congreso Nacional la aprobación de una nueva ley electoral, necesaria para celebrar los comicios generales del próximo 6 de diciembre.

Morales se mostró dispuesto a seguir con su medida de presión hasta que el Congreso "cumpla sus funciones".

El Congreso celebra desde la tarde del miércoles una maratoniana sesión que dura ya más de 30 horas para intentar el consenso entre oficialistas y opositores, y que en estos momentos está paralizada.

Aunque se han logrado avances y aprobado la norma en primera instancia (no de forma definitiva), la situación sigue complicada porque buena parte de los parlamentarios opositores ha abandonado la sesión.

"Hay que respetar la voluntad soberana. Ayer hemos visto en los medios de comunicación que acordamos la propuesta en grande y después que un grupo de parlamentarios abandone ha sido un escándalo por intereses de grupos y personas", afirmó Morales.

A su juicio, estos congresistas opositores abandonaron la sesión porque se sintieron "anticipadamente derrotados".

"Personalmente no voy a levantar la huelga de hambre hasta que se cumpla el poder" del pueblo, insistió el mandatario, que sin embargo instó al millar de partidarios que están secundado el ayuno en todo el país a que lo abandonen después de Semana Santa.

El líder indígena apuntó además que "algunos quieren cansar a Evo Morales" y recordó que cuando era sindicalista llegó a permanecer 19 días en huelga de hambre.

"De manera pacífica vamos a seguir luchando por la justicia", enfatizó.

Mientras el presidente mantiene esta medida de presión en el Palacio de Gobierno, a escasos metros la sesión parlamentaria para la aprobación en detalle de la ley electoral permanece suspendida, pese al llamamiento del presidente del Congreso a los senadores opositores para que vuelvan al debate.

La oposición rechaza el proyecto de ley que ha presentado el oficialismo porque considera que da ventajas a Morales para ser reelegido en diciembre.

Los principales puntos de discrepancia son el padrón electoral, la reserva de un cupo de escaños para sectores indígenas y el voto de los bolivianos en el exterior.