Perú y Chile, una vecindad marcada por la unión y el conflicto

  • Lima, 19 mar (EFE).- Perú y Chile, los dos países sudamericanos que litigan desde hoy en la Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJ) por sus límites marítimos, mantienen una vecindad marcada por profundos vínculos históricos y grandes diferencias.

Lima, 19 mar (EFE).- Perú y Chile, los dos países sudamericanos que litigan desde hoy en la Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJ) por sus límites marítimos, mantienen una vecindad marcada por profundos vínculos históricos y grandes diferencias.

Entre ires y venires, la relación bilateral siempre ha estado marcada por discrepancias y enfrentamientos, el último de ellos presentado a raíz de la entrada en vigencia del acuerdo comercial bilateral, el pasado 1 de marzo.

Esa decisión del Gobierno de Alan García ha sido rechazada por el opositor Partido Nacionalista Peruano (PNP), del ex comandante Ollanta Humala, que considera el acuerdo "lesivo" a los intereses de su país.

Para los nacionalistas, el acuerdo puede favorecer los argumentos que presentará Chile ante La Haya, por lo que exigen su revisión e incluso opinan que se debe esperar a que el tribunal emita una resolución para decidir el futuro de las relaciones.

La posición del PNP llevó al anterior canciller chileno, Alejandro Foxley, a señalar que en Perú había políticos "anclados en el siglo antepasado", lo que generó el rechazo de las autoridades peruanas.

El Gobierno de García afirmó que en Perú existe libertad de opinión y pidió al entonces jefe de la diplomacia chilena no intervenir en su política interna.

A pesar de que los últimos años del siglo XX se fortalecieron los nexos comerciales entre ambas naciones, con grandes inversiones chilenas en Perú, la tensión se ha mantenido vigente.

Las empresas chilenas han invertido unos 6.500 millones de dólares, principalmente en el comercio, seguros y construcción, lo que ha generado un crecimiento acelerado de esos sectores, pero también suspicacias, muchas de ellas relacionadas con la necesidad de proteger a "sectores estratégicos" peruanos.

Perú, por su parte, ha sumado a Chile una gran cuota migratoria, con unos 100.000 de sus ciudadanos viviendo en el país vecino, que han llevado, además de su aporte laboral, muchas de sus costumbres y tradiciones, entre ellas su reconocida y variada gastronomía.

Muchos ven en estos temas -el comercio y las tradiciones- una gran posibilidad de ir sumando factores positivos a una relación que también cuenta con muchas confluencias históricas.

De Perú partió la primera expedición conquistadora de Chile comandada por Diego de Almagro, uno de los "socios de la Conquista" de Francisco Pizarro, y luego la de Pedro de Valdivia, en 1541.

Pero de Chile también salió hacia Perú la expedición libertadora comandada por el mariscal argentino José de San Martín y financiada en gran parte por el chileno Bernardo O Higgins.

A lo largo de la historia, ambas naciones han tenido suertes diferentes: durante la Colonia, Perú fue uno de los virreinatos españoles más poderosos, junto al de México, mientras que Chile fue una Capitanía General dependiente, en gran parte, del poder centralista limeño.

Al transcurrir de los años, y fundamentalmente en el siglo XX, Chile ascendió en el escenario sudamericano y logró convertirse en un país con un crecimiento y progreso sostenido que, de manera innegable, superó al de Perú.

Sin embargo, el punto de inflexión en los lazos bilaterales se dio en la Guerra del Pacífico, que enfrentó a fines del siglo XIX a Chile con Perú y Bolivia, país que al ser derrotado perdió su salida al mar.

Perú, por su parte, afrontó una serie de derrotas hasta la ocupación de Lima, en enero de 1881, donde permanecieron las fuerzas chilenas hasta 1884.

De esa guerra, considerada por algunos un anclaje negativo en el siglo XIX, y por otros cimiento de la necesaria memoria histórica, parten las diferencias por los límites marítimos que llevaron hoy a Perú a la Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJ).

La demanda peruana asegura que nunca se fijaron los límites marítimos bilaterales y solicita un área del océano Pacífico de 35.000 kilómetros cuadrados, ante lo que Chile afirma que los límites fueron fijados por acuerdos suscritos en 1952 y 1954.

Perú ha puesto ahora toda su atención en la demanda, que busca poner fin al último de sus problemas territoriales y que, según sus autoridades, puede permitir el inicio de otro capítulo en las relaciones con Chile.