Raúl Castro dice que no es Cuba quien tiene que hacer gestos con EE.UU.

  • La Habana, 29 abr (EFE).- El presidente de Cuba, Raúl Castro, afirmó hoy que no es La Habana quien tiene que hacer gestos hacia Washington porque la isla no ha impuesto sanciones a ese país, aunque reiteró su predisposición a conversar "de todo" con la Administración de Barack Obama.

Raúl Castro dice que no es Cuba quien tiene que hacer gestos con EE.UU.

Raúl Castro dice que no es Cuba quien tiene que hacer gestos con EE.UU.

La Habana, 29 abr (EFE).- El presidente de Cuba, Raúl Castro, afirmó hoy que no es La Habana quien tiene que hacer gestos hacia Washington porque la isla no ha impuesto sanciones a ese país, aunque reiteró su predisposición a conversar "de todo" con la Administración de Barack Obama.

El presidente cubano aprovechó el marco ofrecido por la reunión ministerial del Movimiento de Países No Alineados (NOAL) para rechazar la posibilidad de que La Habana responda con "gestos" a las recientes medidas aprobadas por Obama y al ofrecimiento de la Casa Blanca de un "nuevo comienzo" en las relaciones bilaterales.

"Cuba no ha impuesto sanción alguna contra los EE.UU. ni contra sus ciudadanos, no es Cuba la que impide a los empresarios de ese país hacer negocios con el nuestro (...) y por lo tanto no es Cuba la que tiene que hacer gestos", dijo Castro, ante representantes de 111 países del NOAL y 140 delegaciones reunidas en La Habana.

El mandatario no dejó pasar la oportunidad para recordar los problemas ocasionados por al bloqueo económico que Estados Unidos mantiene contra la isla desde 1962 y la presencia de la base naval estadounidense de Guantánamo, en el oriente de Cuba.

Afirmó que las medidas aprobadas por Obama a mediados de abril pasado para levantar las restricciones de viaje a la isla de los cubanoestadounidenses y eliminar los límites a las remesas son "positivas", aunque, en su opinión, de "alcance mínimo".

"El bloqueo quedó intacto, no hay pretexto político ni moral que justifique la continuidad de esa política", afirmó Castro.

Como ha hecho desde diciembre de 2006, meses después de asumir la presidencia provisional del país, Raúl Castro reiteró hoy la disposición de Cuba a conversar "de todo" con el Gobierno de Estados Unidos "en igualdad de condiciones".

"Pero no a negociar nuestra soberanía ni nuestros sistema político y social, el derecho a la autodeterminación ni nuestros asuntos internos", puntualizó el jefe de Estado cubano.

"Discutirlo todo, todo, lo nuestro, pero también lo de ellos, en igualdad de condiciones", añadió.

Estas declaraciones se producen después de que en los últimos días se comunicara de reuniones informales entre funcionarios de La Habana y Washington y tras el ofrecimiento de Obama en la V Cumbre de las Américas de un "nuevo comienzo" en las relaciones bilaterales.

Previamente a la cumbre, que tuvo lugar en Trinidad y Tobago entre el 17 y el 19 de abril, el Presidente cubano señaló en Venezuela que su Gobierno estaba dispuesto a discutir con Washington sobre democracia, libertad y derechos humanos, pero en igualdad de condiciones.

Esas declaraciones fueron recibidas con "beneplácito" por la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, mientras que la Casa Blanca insistió en que Cuba debía adoptar medidas recíprocas, como la puesta en libertad de presos políticos, para demostrar su seriedad en su predisposición de conversar.

Sin embargo, Fidel Castro señaló días después que Obama "interpretó mal" las declaraciones del mandatario cubano sobre la posibilidad de liberar a decenas de disidentes presos en la isla desde 2003.

"Al afirmar el presidente de Cuba que está dispuesto a discutir cualquier (...) expresa que no teme abordar cualquier tipo de asunto", dijo el jefe de la revolución, en uno de sus habituales artículos de "Reflexiones".

"Nadie debe asombrarse de que hablara de indultar a los sancionados en marzo de 2003 y enviarlos todos a Estados Unidos, si ese país estuviera dispuesto a liberar a los cinco héroes antiterroristas cubanos", agregó Fidel Castro.

El ex presidente se refería al ofrecimiento, también reiterado por Raúl Castro en Venezuela y realizado por primera vez en Brasil en diciembre de 2008, de canjear disidentes presos en la isla por cinco agentes cubanos condenados por espionaje en EE.UU. en 2001.