Saakashvili sofoca un motín militar la víspera de las maniobras de la OTAN en Georgia

  • Tiflis, 5 may (EFE).- El presidente de Georgia, Mijaíl Saakashvili, sofocó hoy un incruento motín militar protagonizado por un batallón de blindados en la víspera de las maniobras de la OTAN en este país caucásico, a las que se opone frontalmente Rusia.

Tiflis, 5 may (EFE).- El presidente de Georgia, Mijaíl Saakashvili, sofocó hoy un incruento motín militar protagonizado por un batallón de blindados en la víspera de las maniobras de la OTAN en este país caucásico, a las que se opone frontalmente Rusia.

"La situación es estable y está bajo el control de las autoridades. Los organizadores del motín han reconocido que su principal objetivo era abortar las previstas maniobras militares de la OTAN en Georgia", informó el Ministerio del Interior.

Los sublevados, que demandaron, entre otras cosas, que Saakashvili entablara negociaciones con la oposición, se amotinaron en una base militar en Mujrovani, a 30 kilómetros al este de Tiflis.

Tras conocerse la sublevación, fuerzas leales al presidente rodearon completamente la base de carros de combate, mientras la televisión mostraba imágenes del desplazamiento, bajo una intensa lluvia, de blindados en dirección a Mujrovani.

Desde un principio, los amotinados -varios centenares- expresaron por boca del comandante de la base, Mamuka Gorgishvili, que no tenían intención de recurrir a la violencia para hacerse escuchar.

A las pocas horas, Saakashvili se desplazó personalmente a la base para negociar con los amotinados y conminarles a rendirse, tras lo que éstos depusieron las armas sin oponer resistencia.

Los principales organizadores de la sublevación, entre los que se encuentra el ex comandante de la Guardia Nacional Koba Kobaladze y otros oficiales con lazos con Rusia, según las autoridades locales, han sido detenidos, informó el canal de televisión Imedi.

El resto de participantes en el motín fueron vistos abandonando la base en autobuses rumbo a otras unidades militares.

El líder georgiano, que llegó al poder en 2003 tras la incruenta "Revolución de las Rosas", se apresuró a asegurar que el motín era "un incidente aislado" y que no se había "extendido a otras unidades militares".

Responsabilizó de la asonada a "ex mandos del Ejército y la Guardia Nacional", a los que acusó de criminales, y ordenó la detención de todos los implicados.

En un mensaje televisivo a la nación, Saakashvili hizo un llamamiento a Rusia a "abstenerse de acciones provocadoras", tras denunciar que ésta concentra tropas en las separatistas regiones georgianas de Abjasia y Osetia del Sur, cuya independencia ha sido reconocida por Moscú.

"Se trata de un paso provocador y peligroso para, en caso de desórdenes en la capital georgiana, emprender acciones dirigidas contra la soberanía y la integración euroatlántica y europea de Georgia", afirmó.

Saakashvili subrayó que el motín precede al inicio mañana de las maniobras aliadas "Cooperative Longbow 09/Cooperative Lancer 09", que se celebrarán en territorio georgiano hasta junio.

Esos ejercicios han sido tachados de "abierta provocación" por Rusia, que considera que, de esta forma, la OTAN premia a Georgia, pese a que este país fue el que inició en agosto de 2008 la guerra para hacerse con el control de Osetia del Sur.

En cualquier caso, tanto la OTAN como las autoridades georgianas insistieron hoy en que las maniobras -un simulacro de misión humanitaria bajo mandato de las Naciones Unidas y otro de defensa frente a un ataque terrorista- tendrán lugar según lo planeado.

Saakashvili también vinculó el motín con la cumbre de la Unión Europea (UE) que pondrá en marcha el jueves en Praga el nuevo programa comunitario Asociación del Este, de acercamiento a los países ex soviéticos, incluida Georgia.

La Cancillería rusa no tardó en rechazar las acusaciones del presidente georgiano, aduciendo que "Rusia no se entromete por principio en los asuntos internos de Georgia".

En la misma línea, una de las principales líderes de la oposición, la ex presidenta del Parlamento Ninó Burdzhanadze, negó "una mano negra rusa" en el motín.

El antiguo embajador georgiano en Rusia Erosi Kitsmarishvili aseguró que la sublevación parece una "provocación de los servicios secretos" para desacreditar a la oposición, que se manifiesta pacíficamente en las calles desde el pasado 9 de abril para pedir la salida de Saakashvili y elecciones anticipadas.

Por otra parte, el titular de Defensa georgiano, David Sujarulidze, indicó que el motín comenzó después de que esta mañana el Ministerio del Interior anunciara que había sido desarticulado un complot para preparar un golpe de Estado.

"Según datos del Ministerio (del Interior), los organizadores del golpe de Estado son ex altos cargos del Ministerio de Defensa que estaban vinculados con los servicios secretos de Rusia", declaró el portavoz de esa cartera, Shotá Utiashvili.