Crónica Afganistán/Pakistán.- Obama anuncia su nueva estrategia para Afganistán, en la que el aspecto civil será clave

Anuncia el envío de 4.000 soldados para entrenar a las fuerzas afganas y pide a los aliados que hagan contribuciones similares WASHINGTON, 27 (EUROPA PRESS) El presidente estadounidense, Barack Obama, anunció hoy su esperada nueva estrategia para Afganistán, que incluirá igualmente a Pakistán, anunciando el envío de 4.000 soldados para entrenar a las fuerzas afganas, además de los 17.000 ya previstos para combatir a los talibán. Según Obama, la zona fronteriza entre los dos países, donde buscan refugio los líderes talibán y Al Qaeda, es "el lugar más peligroso del mundo", de ahí la necesidad de un nuevo enfoque, de mayor cooperación con los dos países y también con los aliados de Estados Unidos. El principal cambio con respecto a la estrategia mantenida hasta ahora por Washington es que se dará especial importancia al aspecto civil, con el envío de más personal civil sobre el terreno, y que se incluirá a Pakistán en los planes, puesto que, subrayó Obama, "el futuro de Afganistán está inextricablemente unido al futuro de su vecino". Obama advirtió de que "la situación es cada vez más peligrosa", lejos de haber mejorado después de los atentados del 11-S. "Al Qaeda y sus aliados (...) están en Pakistán y Afganistán", subrayó, incidiendo en que la zona fronteriza, sobre todo las zonas tribales paquistaníes, se ha convertido en el escondite de sus líderes. En este sentido, afirmó que es "casi seguro" que en ella están Usama bin Laden y su 'número dos' Ayman al Zawahiri. Así las cosas, "para los americanos, esta región fronteriza se ha convertido en el lugar más peligroso del mundo". Desde ella, previno, "Al Qaeda está planeando activamente ataques contra el territorio estadounidense". Pero, incidió, no es una amenaza sólo para Estados Unidos sino que se trata de "un reto para la seguridad internacional al más alto nivel". Esto es lo que justifica, según él, la presencia de tropas extranjeras en Afganistán. "No estamos en Afganistán para controlar ese país o dictar su futuro, estamos en Afganistán para hacer frente a un enemigo común que amenaza a Estados Unidos, a nuestros amigos y aliados, y al pueblo de Afganistán y Pakistán", aseveró. El objetivo, añadió, es "claro": "perturbar, desmantelar y derrotar a Al Qaeda en Pakistán y Afganistán y prevenir su regreso a ninguno de los dos países en el futuro". Para ello, prosiguió en su declaración en la Casa Blanca, "necesitamos una estrategia fuerte, inteligente e integral", lo que implica también destinar los recursos necesarios. Estados Unidos "no debe negar recursos a Afganistán por la guerra de Irak", subrayó. Durante seis años, se han denegado estos recursos, pero "ahora debemos asumir un compromiso que pueda cumplir nuestros objetivos", explicó. Por eso, además de los 17.000 soldados que ya anunció que se enviarán en los próximos meses para "combatir a los talibán en el sur y el este", el "énfasis" del contingente estadounidense pasará a estar en "entrenar e incrementar el tamaño de las fuerzas de seguridad afganas". Según Obama, sólo con el entrenamiento se podrá "preparar a los afganos para que asuman la responsabilidad de su seguridad y cómo nosotros, en último término, seremos capaces de traer de vuelta a nuestras tropas". Para ello, anunció que "a finales de esta primavera desplegaremos aproximadamente 4.000 soldados estadounidenses para entrenar a las fuerzas de seguridad afganas". Además, "pediremos entrenadores (militares) adicionales a nuestros aliados de la OTAN" y "aceleraremos nuestros esfuerzos para construir un Ejército afgano de 134.000 hombres y una fuerza policial de 82.000 para que podamos alcanzar este objetivo para 2011", dijo. DIMENSIÓN CIVIL A estos 4.000 soldados, habrá que sumar "un espectacular aumento en nuestro esfuerzo civil", precisó Obama. "Afganistán tiene un Gobierno electo, pero está minado por la corrupción y tiene dificultades para aportar los servicios básicos a sus ciudadanos" además de una economía afectada por el narcotráfico que "alienta la delincuencia y financia la insurgencia", afirmó. "Para avanzar en la seguridad, las oportunidades y la justicia, necesitamos especialistas agrícolas y educadores, ingenieros y abogados"; por ello, dijo, ha dado la orden de "un aumento sustancial en nuestros civiles sobre el terreno". Y por ello, "debemos pedir apoyo civil a nuestros socios aliados", añadió, precisando que éste será precisamente el mensaje que llevará la secretaria de Estado, Hillary Clinton, a la conferencia del próximo martes en La Haya sobre Afganistán. Obama justificó el envío de personal civil, incluso en "un momento de crisis económica" porque, dijo, "esta inversión alivia la carga de nuestras tropas" y "supone un importante ahorro a largo plazo, ya que es mucho más barato entrenar a un policía para que garantice la seguridad en su localidad o ayudar a un agricultor a plantar su cosecha, que enviar a nuestras tropas". No obstante, el Gobierno estadounidense no está dispuesto a dar su ayuda sin exigir nada a cambio. "No podemos hacer la vista gorda a la corrupción" en Afganistán, aseveró, prometiendo que Washington trabajará para alcanzar un nuevo pacto con el Gobierno afgano que "combata la conducta corrupta y fije puntos de referencia para la ayuda internacional con el fin de que se use para atender las necesidades del pueblo afgano". Por último, se comprometió a trabajar por la reconciliación entre los afganos. "No habrá paz sin reconciliación entre los antiguos enemigos", subrayó el presidente estadounidense, que reconoció que no será "fácil" lograrlo. Pero igual que en Irak se ha conseguido, "debemos seguir un proceso similitar en Afganistán, entendiendo que es un país muy diferente". "Trabajaremos con los líderes locales, con el Gobierno afgano y los socios internacionales para que haya un proceso de reconciliación en cada provincia", señaló. PAKISTÁN El otro gran eje de la nueva estrategia será Pakistán. Según Obama, "Al Qaeda y sus aliados extremistas son un cáncer que amenaza con matar a Pakistán desde su interior". Por ello, "Pakistán necesita nuestra ayuda" para hacer frente a Al Qaeda y "no se trata de una labor sencilla", admitió. Pero, subrayó, "una campaña contra el extremismo no triunfará sólo con balas". Por ello, anunció que pedirá al Congreso la aprobación de una ley que "autoriza 1.500 millones de dólares en ayuda directa al pueblo paquistaní al año en los próximos 5 años". No obstante, advirtió de que Washington "no dará un cheque en blanco". "Pakistán debe demostrar su compromiso para acabar con Al Qaeda y los extremistas violentos dentro de sus fronteras", previno Obama. También en este apartado dijo que se pedirá la ayuda de sus aliados, con la conferencia de donantes de Tokio del mes que viene como momento clave. "El Gobierno paquistaní debe ser un socio fuerte en la destrucción de los escondites y debemos aislar a Al Qaeda del pueblo paquistaní", insistió, asegurando que Washington exigirá a Islambad que "se emprendan acciones cuando tengamos información de inteligencia sobre objetivos terroristas de alto nivel". Por último, Obama explicó que en su gira de la próxima semana por Europa también tendrá un mensaje para sus aliados: puesto que Estados Unidos está "haciendo más", "pedimos a otros que se unan y hagan su parte". Así, dijo que a los aliados de la OTAN les pedirá "no sólo tropas, sino capacidades claramente definidas como el apoyo a las elecciones afganas, el entrenamiento de las fuerzas de seguridad y un mayor compromiso civil". Además, anunció la creación de un "nuevo Grupo de Contacto para Afganistán y Pakistán" en el que participen tanto la OTAN como otros aliados de Washington, así como "los Estados de Asia Central, los países del Golfo e Irán, Rusia, India y China". "Todos tenemos una parte en la promesa de una paz dudadera y seguridad y desarrollo" en la región, concluyó.