España enviará una docena de militares a Afganistán

España enviará una docena de militares a Afganistán

España enviará una docena de militares a Afganistán

MADRID (Reuters) - España enviará a una docena de militares a Afganistán para formar a miembros del Ejército de ese país, anunció el viernes la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega.

El anuncio coincide con el inicio de la cumbre de la OTAN en Baden Baden, en la frontera entre Francia y Alemania, donde previsiblemente el presidente estadounidense, Barack Obama, dejará claro que necesita más ayuda internacional para la guerra de Afganistán.

"La decisión (..) es de formar, esa formación calculamos que se debe llevar a efecto por unas doce personas, alrededor de 12 militares son los que se desplazarán para desempeñar esa formación", dijo María Teresa Fernández de la Vega en rueda de prensa.

La portavoz del Gobierno aclaraba así la cifra después de que el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, anunciara horas antes que un pequeño grupo de militares viajaría a Afganistán para labores de formación.

Moratinos había dicho que no podía dar la cifra exacta porque esa tarea correspondía al Ministerio de Defensa.

De la Vega añadió que el Gobierno aún no ha tomado una decisión sobre si mandar más miembros de las Fuerzas Armadas para garantizar la seguridad con ocasión de las elecciones presidenciales en este país, previstas para el próximo verano.

España tiene autorizado el despliegue de 778 militares en Afganistán, integrados en la Fuerza de Asistencia a la Seguridad Internacional (ISAF), compuesta por unos 62.000 efectivos. Además, los ministros de Defensa de ambos países tienen firmado un acuerdo por el que España se compromete con algo más de 14,5 millones de euros para la construcción de una base militar y la formación militar.

El Ejército afgano cuenta en la actualidad con 82.000 hombres, un número que está previsto crezca hasta 134.000 en 2012. En 2009 se entrenará a 28.000 soldados nuevos.

Obama desea que la OTAN apoye una estrategia que frene la insurgencia creciente en Afganistán, un conflicto que el nuevo presidente estadounidense hereda de su predecesor, George W. Bush.

La nueva Administración estadounidense enviará otros 17.000 soldados de combate al país asiático, donde las fuerzas estadounidenses derrocaron a los talibanes en noviembre de 2001, además de otros 4.000 efectivos para ayudar al Ejército afgano y personal civil para afrontar problemas como el floreciente negocio del narcotráfico.