EEUU intenta poner fin a disputas que amenazan la batalla de Mosul

USA District of Columbia Washington|

Funcionarios estadounidenses intentaban este miércoles poner fin a rencillas entre Ankara y Bagdad que amenazan con obstaculizar el cuidadosamente elaborado plan para recuperar la ciudad de Mosul, en poder del grupo Estado Islámico (EI).

Los funcionarios temen que la guerra retórica entre Turquía y el gobierno central iraquí ponga en peligro un frágil acuerdo para mantener a sectas rivales y milicias étnicas fuera del centro de la ciudad del norte de Irak.

"Hay mucha tensión y la retórica pública se ha descontrolado un poco", dijo a la AFP un alto funcionario del gobierno estadounidense. "Es un escenario muy perturbador", señaló.

El secretario de Defensa, Ash Carter, visitará Turquía el viernes para asegurarse de que el plan sigue vigente.

La largamente esperada operación para recuperar la segunda ciudad comenzó el lunes y probablemente insumirá meses para concluirse.

"Estamos tratando de garantizar que esas tensiones no generarán una situación tan caótica que se eclipse el éxito militar", dijo el funcionario.

Una numerosa variedad de grupos étnicos y sectarios se disputan ya la influencia "el día después" de que el EI sea desalojado de la ciudad.

Washington logró un acuerdo para mantener a las poderosas milicias chiítas y kurdas en las afueras de la ciudad de mayoría árabe suní, con la esperanza de evitar más derramamiento de sangre en Irak.

Amnistía Internacional ya ha acusado a paramilitares chiítas de cometer crímenes de guerra durante la reconquista de Tikrit de manos del EI, incluidas torturas y ejecuciones de miles de civiles.

El ejército regular iraquí será el encargado de encabezar la toma de Mosul.

Sin embargo, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, pareció echar por la borda ese acuerdo tácito cuando afirmó que era impensable que Ankara o sus aliados se mantuvieran al margen. "Estaremos en la operación y estaremos en la mesa", dijo en un discurso televisado.

Turquía está preocupada por la influencia que puedan ganar la milicia kurda y las chiítas apoyadas por Irán. Ankara tiene cerca de 700 efectivos en Bashiqa, en el norte de Irak.

Por su parte, el primer ministro iraquí, Haider al-Abadi, respondió con enojo y pidió a Turquía que retire las tropas y deje de violar la soberanía de Irak.