EE.UU. expresa su "profunda preocupación" por los civiles muertos en Sri Lanka

  • Washington, 11 may (EFE).- Estados Unidos expresó hoy su "profunda preocupación" por el "inaceptable" número de muertes civiles en Sri Lanka, y exigió tanto a la guerrilla tamil como al Gobierno ceilanés que pongan fin a los combates.

Washington, 11 may (EFE).- Estados Unidos expresó hoy su "profunda preocupación" por el "inaceptable" número de muertes civiles en Sri Lanka, y exigió tanto a la guerrilla tamil como al Gobierno ceilanés que pongan fin a los combates.

Los enfrentamientos en el reducto de la guerrilla tamil en el noreste de Sri Lanka causaron este fin de semana un "baño de sangre", denunció hoy la Organización de Naciones Unidas (ONU), que cifró en 380 los civiles muertos, un centenar de ellos niños.

"Estamos profundamente preocupados. Consideramos que hay un número inaceptablemente alto de civiles muertos", indicó el nuevo portavoz del Departamento de Estado, Ian Kelly.

EE.UU. ha pedido en reiteradas ocasiones a los Tigres para la Liberación de la Patria Tamil (LTTE) que depongan sus armas y permitan a los civiles salir de la zona segura, recordó.

Asimismo, Kelly exigió que el Gobierno de Sri Lanka acate su comunicado del 27 de abril, en el que anunció el fin de "las operaciones de combate" contra la guerrilla tamil, así como el uso de armas pesadas.

Pese a dicho pronunciamiento, los enfrentamientos continuaron y se recrudecieron este fin de semana en las áreas de Mullivaaykaal y Vadduvaakal, las últimas bajo control de la guerrilla, cercada por las tropas en un territorio de unos cuatro kilómetros cuadrados.

El jefe de la Organización para la Rehabilitación de los Tamiles (TRO) -también ligada a la guerrilla-, Lawrence Christy, dijo que más de 3.200 civiles han muerto desde el domingo por la tarde y pidió una intervención internacional para detener el "genocidio".

El Ejército ceilanés lanzó hace algunas semanas su ofensiva final contra el último reducto de los LTTE, una franja costera del norte en la que se hacinan entre 50.000 y 100.000 civiles, según la ONU, aunque el Gobierno asegura que son entre 15.000 y 20.000.