El Consejo de Seguridad de la ONU exige a los Tigres tamiles que depongan las armas

  • Naciones Unidas, 22 abr (EFE).- El Consejo de Seguridad de la ONU exigió hoy a los Tigres para la Liberación de la Patria Tamil (LTTE) que depongan las armas, renuncien al terrorismo y accedan a poner fin al sangriento conflicto que vive Sri Lanka.

Naciones Unidas, 22 abr (EFE).- El Consejo de Seguridad de la ONU exigió hoy a los Tigres para la Liberación de la Patria Tamil (LTTE) que depongan las armas, renuncien al terrorismo y accedan a poner fin al sangriento conflicto que vive Sri Lanka.

"Exigimos al LTTE que deponga inmediatamente las armas, renuncie al terrorismo y permita que la ONU evacúe a la población civil y que se una a un proceso político que ponga fin al conflicto", dijo el presidente de turno del Consejo de Seguridad, el embajador mexicano Claude Heller, a la salida de una reunión del órgano.

Sus quince miembros también instaron al Gobierno ceilanés a que permita el acceso de las organizaciones humanitarias a la marea de desplazados, que en los últimos tres días han logrado abandonar la zona de los combates, apuntó.

Heller trasladó la profunda preocupación del Consejo por la situación humanitaria que se vive en la región del norte de Sri Lanka en la que el Ejército tiene acorralado a la guerrilla tamil.

"Los miembros del Consejo de Seguridad instamos a las partes, incluido el Gobierno de Sri Lanka, a respetar sus obligaciones bajo el derecho internacional y permitir el acceso a los afectados por los combates", afirmó el embajador mexicano.

Añadió que el máximo órgano de la ONU "condena con firmeza al LTTE, una organización terrorista, por el uso de civiles como escudos humanos y no permitirles la salida de la zona de combate".

Heller expresó la posición del Consejo de Seguridad después de que sus miembros celebraran una reunión sobre la situación en Sri Lanka de carácter informal, porque el conflicto en la isla no forma parte de la agenda oficial de ese órgano.

Rusia y China respaldan el argumento del Gobierno ceilanés de que la guerra interna en su país no supone una amenaza a la paz y la seguridad internacionales.

En el encuentro de hoy, el Consejo fue informado por Vijay Nambiar, jefe de gabinete del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, sobre los intentos del organismo por socorrer a las víctimas del conflicto.

Nambiar les explicó los resultados de su viaje la semana pasada a Colombo, en el que se entrevistó con el presidente del país, Mahinda Rajapaksa, para expresarle la preocupación de Naciones Unidas por la suerte de estos civiles.

Tras la reunión, el Consejo resaltó su firme apoyo a las gestiones del secretario general, la importancia del papel de la ONU en la atención a las víctimas del conflicto y la necesidad de que el Gobierno ceilanés respalde la labor del organismo.

En ese mismo sentido, la embajadora de EE.UU. ante la ONU, Susan Rice, dijo que su Gobierno está "consternado", porque los civiles que han conseguido huir del reducto controlado por los Tigres tamiles no han recibido una ayuda adecuada, debido a las restricciones impuestas por Colombo a los organismos humanitarios y la prensa internacional.

"El hecho de que la ONU, la Cruz Roja y los medios de comunicación no tengan un acceso adecuado es inaceptable", aseguró.

Rice también advirtió de que los ataques efectuados por fuerzas de ambos bandos a los civiles que huyen de la violencia es una violación del derecho internacional.

Casi 78.000 civiles han logrado huir del último reducto del LTTE tras la operación lanzada por el Ejército el pasado lunes, en la que al menos 24 guerrilleros perdieron la vida, según informó hoy una fuente militar en Colombo.

Al mismo tiempo, la misión de la ONU en Sri Lanka dijo hoy que entre 20.000 y 100.000 personas siguen atrapadas en una lengua de tierra longitudinal de unos 17 kilómetros cuadrados de superficie controlada por la guerrilla, que limita con el mar por el este y que está conectada con el resto de la isla mediante puentes y estrechas franjas de tierra.

La guerrilla tamil se enfrenta desde hace más de 20 años al Gobierno de Sri Lanka con el objetivo de proclamar un Estado independiente en el norte y el este de la isla, donde su etnia es predominante.