El Ejército ceilandés reivindica la toma de paso estratégico en el frente meridional

  • Nueva Delhi, 12 may (EFE).- El Ejército de Sri Lanka reivindicó hoy la toma de un paso elevado estratégico en el frente meridional de las últimas áreas en poder de la guerrilla tamil e informó de la muerte de 35 supuestos rebeldes en combates.

Nueva Delhi, 12 may (EFE).- El Ejército de Sri Lanka reivindicó hoy la toma de un paso elevado estratégico en el frente meridional de las últimas áreas en poder de la guerrilla tamil e informó de la muerte de 35 supuestos rebeldes en combates.

Las tropas lograron cruzar el lago de Nandikandal y consolidaron un área de 300 metros en la franja costera del noreste de Sri Lanka que sigue bajo control de los Tigres para la Liberación de la Patria Tamil (LTTE), donde también se hacinan decenas de miles de civiles.

Según un analista citado por el Ministerio ceilanés de Defensa, la captura del paso elevado y el territorio adyacente tiene una importancia táctica fundamental porque puede abrir otra ruta de escape para los civiles atrapados en la zona de combate.

El paso elevado, que según una fuente militar estaba fuertemente minado, era el único acceso por la parte sur a las zonas bajo control de la guerrilla, cercada en un área costera de unos cuatro kilómetros cuadrados.

El Ejército también reivindicó un avance por el frente norte hasta situarse en las afueras de la llamada "zona de seguridad", un área de 2,5 kilómetros supuestamente respetada por el Ejército para que puedan refugiarse los civiles atrapados.

En el transcurso de esa operación, Defensa informó de que tres suicidas escondidos en búnkers bajo tierra se hicieron estallar cuando se acercaban las tropas, lo que causó la muerte de diez rebeldes e hirió a varios militares.

Las tropas encontraron los cadáveres de otros 25 guerrilleros tras varias horas de combates, registrados en el área de Karayanmullivaikkal, en la parte norte del terreno rebelde.

Los avances del Ejército tienen lugar después de que la ONU denunciara el lunes un "baño de sangre" debido a los combates, que causaron durante el fin de semana la muerte de 380 civiles, entre ellos más de 100 niños.

La guerrilla denunció hoy además la muerte de 47 civiles en un nuevo ataque de artillería del Ejército ceilanés contra el hospital improvisado que sigue funcionando en la zona bajo su control.

El Gobierno de Sri Lanka, que durante semanas negó el empleo de armamento pesado, ordenó al Ejército el pasado 27 de abril que limitara sus operaciones y que pusiera fin al recurso a las armas pesadas y ataques aéreos, pero los combates continúan.

Las reivindicaciones de uno y otro bando carecen de comprobación independiente porque está prohibido el acceso al área de batalla.