El médico símbolo del sufrimiento de Gaza dice que la gente está "harta" de la guerra

  • Toronto (Canadá), 6 abr (EFE).- Izzeldin Abuelaish, el médico palestino que se ha convertido en un símbolo del sufrimiento en Gaza después de que el ejército israelí mató a tres de sus hijas, dijo hoy en Toronto que tanto israelíes como palestinos están "hartos" de la guerra.

El médico símbolo del sufrimiento de Gaza dice que la gente está "harta" de la guerra

El médico símbolo del sufrimiento de Gaza dice que la gente está "harta" de la guerra

Toronto (Canadá), 6 abr (EFE).- Izzeldin Abuelaish, el médico palestino que se ha convertido en un símbolo del sufrimiento en Gaza después de que el ejército israelí mató a tres de sus hijas, dijo hoy en Toronto que tanto israelíes como palestinos están "hartos" de la guerra.

Durante años, Abuelaish (un ginecólogo que estudió en Londres y que cuenta con un "master" de Harvard) trabajó en el Centro Médico Soroka, en la localidad israelí de Beersheba, donde se ganó el afecto de muchos israelíes por su optimismo de que el conflicto sería sustituido por la pacífica coexistencia de los dos pueblos.

Pero en enero, durante la invasión israelí de Gaza, un tanque israelí atacó la casa del doctor Abuelaish. El impacto destrozó los cuerpos de tres de sus hijas justo cuando él regresaba a su hogar con provisiones.

Abuelaish estaba siendo entrevistado por teléfono por una televisión israelí cuando entró en su casa y descubrió la tragedia. Su dolor fue retransmitido en directo a miles de hogares.

A pesar de la trágica muerte de tres de sus ocho hijos, Abuelaish (su nombre fue propuesto el domingo por Bélgica para el premio Nobel de la Paz por sus esfuerzos para terminar el conflicto israelí-palestino) declaró a Efe que "nada ha cambiado" en términos de su compromiso por la paz.

"Para ser honesto, tengo el mismo sentimiento, nada ha cambiado. Soy musulmán y creo que la vida tiene que continuar, no quiero parar porque sino me caeré. Es como montar una bicicleta, si te paras te caes, tienes que continuar", explicó el doctor palestino.

"Tengo que continuar por el futuro de mis hijos. Incluso después de lo que he presenciado, estoy determinado a que esta tragedia sea transformada en algo que sea positivo para la humanidad", añadió.

Abuelaish también se consuela al pensar que la muerte de sus hijas, y la polémica que provocó en los medios de comunicación israelíes, obligó al ejército israelí a declarar un cese el fuego a los dos días "lo que salvó vidas".

Y sirvió "para abrir los ojos y el corazón del público israelí de que esta no es la forma adecuada. La vía militar es una pérdida de tiempo. El terrorismo no puede ser solventado con terrorismo. Violencia no puede ser resuelta con violencia".

"¿Hasta dónde vamos a llegar con violencia? Sólo hay un camino, hablar los unos con los otros lo antes posible y emprender acciones. La situación es urgente. Nuestra gente está harta. Y cuando digo gente me refiero a palestinos e israelíes. Deberían vivir juntos, con respeto, dignidad, igualdad y en asociación y colaboración".

La tragedia de Abuelaish y su familia empezó dos meses antes del ataque israelí. En noviembre, su esposa murió de leucemia.

Poco antes de la invasión israelí de Gaza, un filántropo canadiense que desea permanecer anónimo, intentó sacar del territorio a Abuelaish y su familia.

El filántropo contactó a los profesores Peter Singer y Abdallah Daar de la Universidad de Toronto y de la Red Sanitaria Universitaria para ver si esas instituciones podían ofrecer a Abuelaish una beca de tres años mientras él se ocupaba de pagar su salario.

El profesor Singer es hijo de supervivientes del holocausto mientras que el profesor Daar es un árabe musulmán. Ambos han trabajado juntos desde hace más de una década.

"Hay momentos en la vida que hacer lo que es correcto es inevitable y eso es lo que pasó cuando Abdallah y yo recibimos esa petición", declaró a Efe Singer.

La Universidad de Toronto ha ofrecido al doctor Abuelaish total flexibilidad para que acepte la oferta de la institución. Por su parte, Abuelaish explorará en los próximas días la oferta y, sobre todo, las posibilidades para sus hijas mayores que sobrevivieron el ataque y que están en edad universitaria.

"Estoy contando los días que me quedan hasta volver a ver mis hijos, abrazarles, estar con ellos. Sueño con ellos y me pregunto si han comido, si han estudiado, qué están haciendo. Son mis hijos. Y sólo me tienen a mí. Estoy listo para sacrificar mi vida por ellos e ir al fin del mundo para que crezcan en un ambiente pacífico".