Irán ejecuta a tres personas por bomba en mezquita

TEHERÁN (Reuters) - Irán ejecutó el sábado en público a tres hombres hallados culpables de participar en un ataque con bomba contra una mezquita en el que murieron 25 personas, informó la agencia oficial de noticias IRNA.

El ataque con bombas en la tarde del jueves en una concurrida mezquita chií dejó más de 120 personas heridas en la ciudad de Zahedan, al sureste del país, dos semanas antes de una elección presidencial en la república islámica.

"Tres personas halladas culpables de haber participado en el reciente ataque terrorista con bomba en Zahedan fueron colgadas en público en la mañana del sábado", dijo IRNA, agregando que las ejecuciones se realizaron en un lugar cercano a la mezquita donde detonaron los explosivos.

Un partido opositor suní de nombre Jundollah (Soldados de Dios), que Irán dice es parte de la red islamista de Al Qaeda y que es apoyado por Estados Unidos, afirmó estar detrás del ataque, informó el viernes el canal de televisión Al Arabiya, de propiedad saudí.

Ebrahim Hamidi, un funcionario judicial local, dijo que los hombres fueron condenados después de pasar por el proceso judicial normal, agregando que también estuvieron involucrados en "actividades terroristas" en el pasado.

"El ataque con bomba se realizó con explosivos que estos tres criminales convictos trajeron al país", afirmó Hamidi.

"Ellos fueron hallados culpables como ’mohareb’ (quien libra una guerra contra Dios), ’corruptos en la Tierra’ y por actuar contra la seguridad nacional", agregó.

No fue posible verificar la aseveración de Jundollah, que dice que lucha por los derechos de la minoría suní de Irán.

El ataque con bomba del jueves es el más letal de su tipo en Irán desde la guerra de 1980 a 1988 contra Irak. Una explosión en una mezquita de la sureña ciudad de Shiraz dejó 14 muertos en abril del año pasado, aunque la situación general del país es tranquila.

Irán ha acusado en el pasado a Estados Unidos de respaldar a los rebeldes suníes que operan en sus fronteras con Pakistán. Teherán reiteró la acusación el viernes, diciendo que "los terroristas fueron equipados por Estados Unidos". Washington niega los cargos.

El líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, condenó el ataque, diciendo "nadie puede dudar de que las manos de (...) algunas potencias entrometidas y de sus servicios de espionaje están manchadas con la sangre de los inocentes".

Pidió a los iraníes que "presten atención a las conspiraciones de los enemigos".