La crisis es una "bomba de tiempo" humanitaria, según Amnistía

LONDRES (Reuters) - La crisis económica mundial ha agravado las violaciones de los derechos humanos y distraído la atención de estos abusos, afirmó Amnistía Internacional.

El mundo se enfrenta al grave peligro de que "la creciente pobreza y las desesperadas condiciones económicas y sociales puedan provocar inestabilidad política y violencia masiva", escribió la secretaria general del grupo de derechos humanos, Irene Khan, en su informe anual, publicado el jueves.

Así, mientras los gobiernos luchan por resucitar sus economías, los derechos humanos están siendo "relegados al asiento trasero", dijo.

Khan pidió un "nuevo acuerdo mundial sobre derechos humanos (...) para desactivar la bomba de tiempo de derechos humanos".

Este nuevo pacto estaría dirigido a que los gobiernos cumplan con sus obligaciones de derechos humanos en lugar de crear nuevos tratados, dijo a Reuters en una entrevista.

"Estamos sentados sobre un barril de pólvora de desigualdad, injusticia e inseguridad, y está a punto de explotar", escribió en el informe sobre "El estado de los derechos humanos en el mundo".

La peor crisis económica en décadas ha sumergido a gran parte del mundo en una recesión, disminuyendo la producción industrial y el comercio y dejando a mucha gente sin trabajo.

Las protestas contra los cada vez mayores precios de los alimentos y las dificultades económicas del año pasado provocaron duras respuestas en muchos países, y varios manifestantes murieron en naciones como Túnez y Camerún, señaló Khan.

XENOFOBIA

La xenofobia estaba en aumento, añadió, citando ataques a inmigrantes africanos en Sudáfrica el año pasado que causaron la muerte a al menos 56 personas.

También se refirió a los métodos cada vez más drásticos empleados por algunos países con recursos para evitar la inmigración, como España y otros estados de la Unión Europea, que han firmado acuerdos con naciones africanas para deportar a inmigrantes o detenerlos.

"Países como Mauritania vieron esos acuerdos como una licencia para arrestos arbitrarios, detenciones en condiciones infrahumanas y deportaciones sin ningún procedimiento legal de grandes cantidades de extranjeros de sus territorios", dijo.

Los líderes mundiales centran sus esfuerzos en reanimar la economía mundial, pero descuidan conflictos que han provocado grandes abusos de derechos humanos, como los ocurridos en Gaza, la región sudanesa de Darfur, Somalia, la República Democrática del Congo y Afganistán, destacó.

Cientos de miles de trabajadores inmigrantes fueron despedidos mientras las economías exportadoras se desaceleraban, dejando a más "hombres jóvenes, desilusionados, enojados, varados en sus aldeas natales y presa fácil para la política extremista y la violencia", afirmó.

Un punto positivo en la imagen de los derechos humanos, según dijo a Reuters, es el cambio en la posición estadounidense sobre la guerra al terrorismo.

Por otra parte, resaltando que cerca de 1.000 millones de personas sufren de hambre o desnutrición, Khan dijo que la escasez de alimentos ha sido agravada por la discriminación y la manipulación política de la distribución de la comida, como ha ocurrido en Zimbabue o Corea del Norte.