La crisis genera mayor necesidad de asistencia, según Cruz Roja

GINEBRA (Reuters) - La crisis económica está afectando negativamente la ayuda internacional y las tareas de socorro al privar a muchas personas en zonas de guerra del dinero enviado por parientes que trabajan en el exterior, dijo el miércoles el Comité Internacional de la Cruz Roja.

La caída en los ingresos de las familias más pobres puede crear una crisis alimentaria aunque los precios no estén en aumento, dijo en una conferencia de prensa el presidente del CICR, Jakob Kellenberger.

"El efecto de la desaceleración económica en el nivel de las remesas de las que dependen las personas más débiles en zonas de conflicto como Afganistán es algo que tenemos que observar muy de cerca", dijo.

La debilitada economía mundial y la combinación de desastres naturales y provocados por el hombre previsiblemente generarán un incremento del gasto de la organización humanitaria, que podría superar su récord de 2008 de 1.000 millones de dólares, señaló Kellenberger.

El gasto anual en la década actual ya es en promedio alrededor de un 25 por ciento más elevado que en la década de los 90, indicó.

El año pasado, la ONG con sede en Ginebra llevó a cabo programas de asistencia en 49 países. Es una de las pocas agencias internacionales que está en la región sudanesa de Darfur, y allí realizó su mayor operación en 2008, con un coste de 102 millones de dólares.

Somalia fue la segunda mayor fuente de gastos. Las inundaciones en una parte del país, seguidas por una sequía en otra, empeoraron la situación de cientos de miles de personas que huyeron de los combates en Mogadiscio, creando una crisis alimentaria que se sumó a la tradicional asistencia por la guerra, dijo Kellenberger.

Afganistán y Pakistán son otros ejemplos de países donde los desastres naturales y los altos precios de los alimentos dificultaron la vida de los más pobres, que ya luchan para sobrevivir a los efectos de la guerra, señaló.

Los trabajadores de la Cruz Roja siguen sin tener acceso a los detenidos en Somalia pese a que hace años están luchando por obtenerlo.

La organización también está disminuyendo sus operaciones en Etiopía, donde tiene acceso a los detenidos pero en donde cada vez es más restringida la visita a prisioneros políticos.

Las autoridades etíopes expulsaron al CICR de la región de Ogaden hace casi dos años porque el Gobierno lo acusó de estar ayudando a los rebeldes. Kellenberger dijo que la Cruz Roja era independiente y neutral pero tenía que hablar con todas las partes.