La guerrilla denuncia nuevos bombardeos del Ejército en la zona bajo su control

  • Nueva Delhi, 28 abr (EFE).- La guerrilla tamil volvió hoy a acusar al Gobierno de Sri Lanka de bombardear con armamento pesado las áreas bajo su control, aunque un portavoz militar negó la denuncia, que llega un solo día después de que el Ejecutivo prometiera limitar sus operaciones al rescate de civiles

Nueva Delhi, 28 abr (EFE).- La guerrilla tamil volvió hoy a acusar al Gobierno de Sri Lanka de bombardear con armamento pesado las áreas bajo su control, aunque un portavoz militar negó la denuncia, que llega un solo día después de que el Ejecutivo prometiera limitar sus operaciones al rescate de civiles

"Los bombarderos de las Fuerzas Aéreas continuaron (el lunes por la tarde) sus intensos bombardeos en Mullivaikal en cinco lugares y arrojaron 23 bombas", aseguró el portal web afín a la guerrilla Tamilnet, que además acusó a las tropas de lanzar proyectiles con munición de racimo en el frente norte.

El Gobierno ceilanés se había comprometido ayer a dejar de utilizar armas pesadas contra la guerrilla en sus operaciones en la última área bajo control rebelde, una franja costera del noreste de apenas seis kilómetros cuadrados donde se hacinan miles de civiles.

En un comunicado, el Ejército dijo hoy haber causado "fuertes daños" al LTTE (Tigres para la Liberación de la Patria Tamil) en combates registrados en el frente norte, con al menos dos guerrilleras muertas y varias armas recuperadas.

Pero a la vez, un portavoz militar aseguró a Efe por teléfono que el Ejército no ha usado armas pesadas contra la guerrilla "desde hace al menos dos semanas", y que las denuncias del LTTE son falsas.

Tamilnet acompañó la denuncia de varias fotos que mostraban humo supuestamente fruto de explosiones, y de colas de civiles a la espera de recibir raciones alimentarias, días después de que la guerrilla asegurara que las muertes por hambre en la zona son "inminentes".

Además, el portal aseguró que 139 personas fueron admitidas en el hospital y que 19 de ellas murieron víctimas de las heridas, aunque las alegaciones rebeldes carecen de comprobación independiente porque está prohibido el acceso a los frentes de batalla.

El Ejército lanzó hace una semana un ataque "final" contra el LTTE que puso en sus manos a más de 110.000 civiles hasta entonces en territorio de la guerrilla, donde según cálculos de la ONU quedan todavía unas 50.000 personas en condiciones precarias.

A Sri Lanka se desplazó este fin de semana el subsecretario general de la ONU para asuntos humanitarios, John Holmes, quien pidió una "pausa" en los combates y, ya ayer, prometió una ayuda inmediata de 10 millones de dólares para las víctimas, según el diario ceilanés "Daily News".

La guerrilla ha acusado al Ejército de bloquear los suministros de alimentos y medicinas y de bombardear las áreas civiles, mientras que el Gobierno asegura que la guerrilla asesina a quienes intentan escapar y utiliza niños-soldado, una acusación esta última refrendada por la ONU.