La India pide a Sri Lanka que detenga la matanza de civiles tamiles

  • Nueva Delhi, 23 abr (EFE).- La India ha lanzado un aviso a Sri Lanka para que detenga las muertes de civiles en la ofensiva del Ejército contra la guerrilla de los Tigres tamiles en el noreste del estado insular, informó hoy la agencia india IANS.

Nueva Delhi, 23 abr (EFE).- La India ha lanzado un aviso a Sri Lanka para que detenga las muertes de civiles en la ofensiva del Ejército contra la guerrilla de los Tigres tamiles en el noreste del estado insular, informó hoy la agencia india IANS.

"Estamos muy descontentos con las muertes continuadas de civiles inocentes en Sri Lanka. Esas muertes deben terminar", aseguró en un comunicado el ministro indio de Exteriores, Pranab Mukherjee, al término de una reunión especial del Gobierno que tuvo lugar anoche.

El encuentro estuvo encabezado por el primer ministro, Manmohan Singh, y al mismo acudieron, aparte de Mukherjee, el ministro de Defensa, A.K. Antony, el consejero nacional de seguridad, M.K. Narayanan, y el secretario de exteriores, Shivshankar Menon.

"El Gobierno de Sri Lanka tiene la responsabilidad de proteger a sus propios ciudadanos. Y el LTTE (Tigres para la Liberación de la Patria Tamil) debe parar su bárbaro intento de mantener a los civiles como rehenes", continuó Mukherjee en la nota posterior.

El Ejército de Sri Lanka lanzó este lunes su ofensiva final sobre la última franja de territorio en poder de la guerrilla, una veintena de kilómetros cuadrados en el noreste donde hasta entonces permanecían atrapados más de 100.000 civiles.

Aunque las autoridades ceilanesas presentan la ofensiva como una "operación humanitaria" y de rescate, la guerrilla ha denunciado que sólo la ofensiva del lunes causó la muerte de 1.000 civiles y heridas a otros 2.300.

"No existe una solución militar para esta crisis humanitaria en marcha, y todas las partes implicadas deberían reconocer este hecho", mantuvo el Gobierno indio.

Según el Ejército, unos 100.000 civiles han sido "rescatados" desde el lunes en las áreas tomadas por las tropas, aunque el portavoz de la ONU, Gordon Weiss, dijo a Efe este miércoles que entre 20.000 y 100.000 civiles continúan atrapados y en situación "crítica" en la zona de hostilidades.

Los civiles se aglomeran todavía en la franja de terreno controlada por la guerrilla, unos 14 kilómetros cuadrados rodeados por las tropas en los que es difícil encontrar refugio y no existen ni alimentos ni medicinas suficientes para aliviar su situación.

Muy debilitado por la constante ofensiva militar, el LTTE lucha en Sri Lanka desde el año 1983 para obtener un estado independiente para la minoría tamil, importante en el este y el norte del estado insular.

"La única solución duradera vendrá de los esfuerzos políticos para ocuparse de las preocupaciones reales de los tamiles, dándoles dignidad en la política establecida de Sri Lanka", mantuvo Mukherjee, quien aseguró que la India trabajará por esta línea.

A la India viajará hoy el consejero presidencial ceilanés Basil Rajapaksa -hermano del presidente, Mahinda- para informar a las autoridades indias sobre la situación en el país, según fuentes citadas por la agencia IANS.

La India ha mantenido hasta ahora una postura ambigua hacia el conflicto, ya que considera que el LTTE es un grupo terrorista pero al mismo tiempo debe tener en cuenta las demandas de su propia población tamil, unos 62 millones de personas en el sureste.

La situación de los civiles tamiles en Sri Lanka ha causado una fuerte polémica en la región india de Tamil Nadu, donde hasta el momento 14 personas se han suicidado en protesta por la ofensiva del Ejército ceilanés.

En esa región, separada de Sri Lanka por apenas un brazo de mar, comenzó esta mañana una huelga de 12 horas para exigir un alto el fuego en Sri Lanka, por lo que las tiendas permanecieron cerradas y los autobuses no circulan por las calles, según la agencia india PTI.

Francia ha llegado a sugerir una operación de evacuación en conjunto con el Reino Unido, aunque ofertas similares realizadas por la India fueron rechazadas con anterioridad por Sri Lanka, que cuenta con el apoyo tácito de China.