La situación de conflicto en Sri Lanka puede empeorar aún más, advierte la ONU

  • Ginebra, 12 may (EFE).- El escenario de violencia en el norte de Sri Lanka "podría empeorar" y "tenemos que encontrar una salida", declaró hoy el secretario adjunto de Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios, John Holmes, tras afirmar que "el derramamiento de sangre en esa área es cada vez mayor".

Ginebra, 12 may (EFE).- El escenario de violencia en el norte de Sri Lanka "podría empeorar" y "tenemos que encontrar una salida", declaró hoy el secretario adjunto de Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios, John Holmes, tras afirmar que "el derramamiento de sangre en esa área es cada vez mayor".

"Los combates, bombardeos, lo que esté sucediendo, están aumentando todo el tiempo. Hay datos terribles de cientos de personas asesinadas y también he visto información sobre una instalación médica alcanzada (en las últimas horas) por un tiro de mortero, lo que ha provocado más muertos y heridos", relató Holmes.

Los enfrentamientos entre el Ejército ceilandés y la guerrilla de los Tigres para la Liberación de la Patria Tamil (LTTE) se han cebado en la población civil.

La ONU denunció que este fin de semana murieron cerca de 400 civiles, más de un centenar de ellos niños, como consecuencia de esas hostilidades.

En los últimos seis meses, cerca de 200.000 personas han huido de la zona de conflicto y se calcula que al menos 50.000 aún permanecen atrapadas en ella.

Los últimos que lograron escapar ayer fueron 900 civiles, que abandonaron el área de Mullaitivu y llegaron a Omanthai.

Al respecto, Holmes dijo que "esta situación es totalmente horrible. El Gobierno quiere continuar su ofensiva contra la LTTE, que por su parte no ha mostrado intención de rendirse, y la población civil está atrapada en el medio".

Sin acusar a una parte más que a la otra, el responsable humanitario de la ONU dijo que la guerrilla "mantiene el control sobre esa población contra su voluntad, usándola como escudo humano", mientras que el Gobierno ha dicho que no usa armas pesadas, pero la evidencia indica lo contrario.

Holmes indicó que la ONU sigue dialogando con las dos partes del conflicto para tratar de encontrar una salida pacífica y para que su personal de auxilio tenga más acceso a la población.

A ese respecto, la portavoz del Programa Mundial de Alimentos (PMA), Emilia Casella, dijo que su organismo no tiene personal en la zona y que así "no podemos hacer un seguimiento de la distribución de la ayuda".

El PMA ha enviado en las últimas dos semanas 150 toneladas de víveres, pero esa cantidad es suficiente para alimentar a 60.000 personas sólo durante cinco días.

Los cargamentos de alimentos fueron aportados por el PMA pero transportados hasta Sri Lanka en un barco con bandera de la Cruz Roja Internacional, que una vez en tierra los entregó a agentes gubernamentales para su distribución, explicó Casella.

A pesar de la grave situación en Sri Lanka, las agencias de la ONU prevén que los recursos pronto serán insuficientes para seguir asistiendo a las víctimas de la guerra.

Casella indicó que en julio habrá una interrupción en el suministro si no se reciben más aportaciones financieras y que se requieren 40 millones de dólares para atender el aspecto alimentario de esta crisis.

Por ahora, el PMA ha sido capaz de atender esta emergencia "gracias a la generosidad mostrada por los donantes a principios de año", declaró.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) corroboró que su personal tampoco tiene acceso a la zona de los combates y que la información que maneja proviene del Ministerio de Salud ceilandés.

"No conocemos el impacto del conflicto en la gente porque no estamos dentro", dijo un portavoz de la institución sanitaria.

Actualmente, 194.000 personas que huyeron de las hostilidades viven en campamentos gestionados por la ONU.