Una localidad beduina frente a la presión de la colonización israelí

PSE Wadi Abu Hindi|

El beduino Abu Yusef no sabe qué hacer para salvar su vivienda en la aldea de Wadi Abu Hindi, que los colonos israelíes amenazan con destruir una segunda vez.

El chantaje de los colonos es implacable: se va de Wadi Abu Hindi a cambio de una nueva casa con agua y electricidad a menos de dos kilómetros del lugar o se destruye la vivienda y se queda sin nada.

La oferta es tentadora pero aceptarla implica someterse al proceso de colonización israelí de los Territorios palestinos ocupados, cosa que la autoridad palestina no está dispuesta a tolerar.

Ese mismo dilema enfrentan los 50 habitantes de Wadi Abu Hindi, la localidad beduina situada en las áridas montañas de Cisjordania, cerca de Jerusalén.

El gobierno palestino considera que la mudanza de Wadi Abu Hindi es contraria al derecho internacional y tendría un efecto desastroso para la causa palestina.

"Estamos entre dos fuegos", dice Yusef, cansado y resignado.

Esta situación se repite en las otras comunidades beduinas de Cisjordania, ocupada por Israel desde hace casi medio siglo.

La partida de los beduinos de Wadi Abu Hindi prolongará la práctica israelí de traslado forzado de la población, contrario a la Convención de Ginebra.

Los palestinos temen que esto favorezca a otros traslados que allanarían el camino a nuevas implantaciones de colonos israelíes en los territorios ocupados, ilegales según el derecho internacional.

El temor es tanto más grande puesto que Wadi Abu Hindi es aledaña a una zona diplomáticamente sensible, llamada E1, en la cual la colonización está congelada debido a la presión internacional.

La construcción de colonias en la zona E1 amenaza con encerrar con un cordón de colonias Jerusaléne este, ocupada y anexada por Israel, y que los palestinos consideran como la capital de su futuro Estado.

Jerusalén este quedaría aislada de Cisjordania que, a su vez sería dividida en dos, lo que complicaría aún más la creación de un Estado palestino.

Wadi Abu Hindi es un conglomerado de cabañas en un valle desierto, ardiente en verano y glacial en invierno.

Abu Yusef, 56 años, vivió siempre ahí, primero bajo la dominación jordana y desde 1967, tras la Guerra de los Seis Días, bajo la ocupación de Israel.

Desde entonces, 500.000 colonos israelíes se instalaron en los Territorios palestinos, según la ONU, incluso en los pastizales de los beduinos, pueblo seminómada.

Israel destruye frecuentemente las construcciones temporales de los beduinos, levantadas sin permiso de las autoridades israelíes, que además no los conceden.

En cambio, propone reagrupar a los habitantes de 40 aldeas beduinas no reconocidas en sitios que serían legales para las autoridades israelíes.

Hasta ahora ninguna de las 40 localidades aceptó la propuesta.

Israel arrasó Wadi Abu Hindi una primera vez en los años 1990. Los beduinos reconstruyeron pacientemente la aldea, pero desde 2011 viven bajo la amenaza de una nueva orden de destrucción.

La situación cambió el años pasado cuando el abogado israelí Shlomo Lecker, defensor de los beduinos, recibió la propuesta de reubicar a los beduinos en un lugar, a 1,5 km de distancia, donde viven miembros de su familia.

Estaba obligado a transmitirla a mis clientes, indicó Lecker, quien perdió el apoyo de una importante ONG europea que contribuía al pago de sus honorarios.

Lecker acusa a la Autoridad palestina de instrumentalizar a los beduinos. "Se convirtieron en los soldados de la Autoridad palestina sin que nadie les haya pedido su opinión", dice.

Aún no decidimos nada, afirma Abu Yusef, aunque personalmente se siente tentado. "Necesitamos agua y electricidad. Queremos vivir", dice a la AFP.

Los responsable israelíes señalan que todavía no se firmó ningún acuerdo.

Por su parte, las autoridades palestinas y la ONU están preocupadas. Los dirigentes palestinos protestaron cuando se enteraron de la propuesta israelí.

El coordinador humanitario de las Naciones Unidas para los Territorios Palestinos, Robert Piper, dijo a la AFP que le preocupa el traslado de la poblabación y que los beduinos se queden sin asesoramiento jurídico.