Países de Europa instan al Consejo de Seguridad de la ONU a abordar el conflicto en Sri Lanka

  • Naciones Unidas, 11 may (EFE).- Francia, Reino Unido y Austria instaron hoy al Consejo de Seguridad de la ONU a abordar la matanza de civiles, que calificaron de "baño de sangre", ocurrida en los últimos días por los combates entre el ejército ceilanés y la guerrilla tamil, arrinconada en el noreste del país asiático.

Países de Europa instan al Consejo de Seguridad de la ONU a abordar el conflicto en Sri Lanka

Países de Europa instan al Consejo de Seguridad de la ONU a abordar el conflicto en Sri Lanka

Ban dice a Sri Lanka que la comunidad internacional no aceptará más violaciones de la ley

Ban dice a Sri Lanka que la comunidad internacional no aceptará más violaciones de la ley

Naciones Unidas, 11 may (EFE).- Francia, Reino Unido y Austria instaron hoy al Consejo de Seguridad de la ONU a abordar la matanza de civiles, que calificaron de "baño de sangre", ocurrida en los últimos días por los combates entre el ejército ceilanés y la guerrilla tamil, arrinconada en el noreste del país asiático.

"No nos cabe ninguna duda de que la situación humanitaria en Sri Lanka es un asunto que debería abordar el Consejo de Seguridad", aseguró hoy en una conferencia de prensa el ministro de Exteriores británico David Miliband, acompañado por sus homólogos francés, Bernard Kouchner, y austríaco, Michael Spindelegger.

Los tres comparecieron ante la prensa después de una reunión sobre la situación en el país asiático celebrada en la sede de la ONU con representantes de otros cinco miembros del Consejo de Seguridad, responsables humanitarios del organismo mundial y varias ONG.

Miliband señaló que la información proporcionada por el personal de Naciones Unidas y de las organizaciones humanitarias "conmocionarían a quien no haya seguido el desarrollo de este conflicto en los últimos meses".

"Tenemos claro que es una situación que debe abordar el Consejo de Seguridad, porque se ha producido una gran pérdida de vidas humanas, tiene ramificaciones regionales y está comprometida la palabra de un miembro de la ONU (Sri Lanka) de que no iba a emplear artillería pesada para combatir a unos terroristas", dijo.

Los tres ministros de Exteriores también exigieron a Colombo que conceda a organismos independientes acceso a los campamentos de desplazados donde se hacinan los civiles tamiles que huyen de la zona de conflicto.

Kouchner instó a la opinión pública internacional a prestar mayor atención a la "catástrofe" que sufre la población civil tamil, atrapada entre el Ejército y la guerrilla de los Tigres para la Liberación de la Patria Tamil (LTTE).

"Estamos preparados para conversar con nuestros homólogos y explicarles lo que vimos", dijo Kouchner, en referencia a la visita a Sri Lanka que él y Miliband realizaron hace dos semanas para tratar de lograr una tregua.

La misión de la ONU en Sri Lanka aseguró hoy que los últimos combates en el reducto de la guerrilla tamil han causado este fin de semana un "baño de sangre", en el que han perecido unos 380 civiles, entre ellos un centenar de ellos niños.

Ante esta situación, el secretario general del organismo mundial, Ban Ki-moon, advirtió al Gobierno de Sri Lanka y a la guerrilla tamil que la comunidad internacional no aceptará más violaciones de ambas partes de la ley humanitaria y exigió el inmediato cese del uso de armamento pesado en el conflicto.

El Ejército de Sri Lanka lanzó hace algunas semanas su ofensiva final contra el último reducto del LTTE, una franja costera del norte de unos cuatro kilómetros cuadrados y en la que hay entre 50.000 y 100.000 civiles, según la ONU, aunque el Gobierno ceilanés asegura que son entre 15.000 y 20.000.

Por su parte, el Gobierno de Sri Lanka ha rechazado todas las peticiones internacionales para detener su ofensiva contra la guerrilla tamil, que lucha desde hace más de 25 años para obtener un Estado independiente en el este y el norte de la isla.

Tanto el LTTE como el Gobierno de Colombo mantienen una activa propaganda para ganar apoyos en el conflicto, pero la mayoría de las reivindicaciones carecen de comprobación independiente porque está prohibido el acceso a los frentes de batalla.