"Vals con Bashir" pinta la pesadilla de la I Guerra del Líbano

  • Redacción Internacional, 16 feb (EFE).- "Vals con Bashir", producción israelí que competirá el próximo domingo por el Óscar a mejor película extranjera, es un film sobre la I Guerra del Líbano que utiliza las técnicas de la animación para contar una historia entre documental y onírica.

Redacción Internacional, 16 feb (EFE).- "Vals con Bashir", producción israelí que competirá el próximo domingo por el Óscar a mejor película extranjera, es un film sobre la I Guerra del Líbano que utiliza las técnicas de la animación para contar una historia entre documental y onírica.

La película gira en torno a los esfuerzos del protagonista, que es también el director del film, Ari Folman, por recobrar los recuerdos perdidos de lo que vivió como soldado durante la invasión del Líbano de 1982 y la matanza en los campos de refugiados palestinos de Sabra y Chatila.

Las conversaciones reales que Folman mantuvo con sus antiguos compañeros de armas y con su terapeuta para tratar de recordar lo olvidado fueron grabadas como un documental y las imágenes fueron después 'traducidas' al lenguaje de animación.

Uno de los personajes reconoce en el film que sólo ha accedido a hablar porque en la película no se verá su imagen real, sino dibujada.

Pero más allá de proteger la intimidad de los participantes, los recursos del cine de animación con sus marcados claroscuros y sus movimientos acompasados, dan una fuerza al relato que no tienen las imágenes documentales, sobre todo para el espectador acostumbrado a ver tragedias filmadas en los informativos de televisión.

La animación da además continuidad visual a una narración que mezcla realidad, pesadillas y recuerdos distorsionados por la memoria.

Las únicas imágenes reales que se ven en el film aparecen cuando el protagonista al fin recuerda el horror del que fue testigo. Ari Folman dice no haber querido hacer una obra política, pero sí antibelicista.

Como en muchos films pacifistas la historia se centra en los soldados, en sus miedos, su ignorancia y sus posteriores traumas que ponen en evidencia el carácter monstruoso e incomprensible de la guerra, más allá de consideraciones estratégicas.

El director también ha utilizado otro recurso propio de las películas que denuncian la guerra: la música clásica melódica, inclusive el vals que da nombre a la película, para acompañar imágenes de violencia y subrayar el horror, o la contraposición de escenas de batalla y de la vida civil en las que a menudo aparecen niños jugando despreocupadamente.

"Vals con Bashir", que es una producción israelí-franco-alemana, ha logrado ya el Globo de Oro a la mejor película en lengua no inglesa de la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood (HFPA), entre otras distinciones internacionales e israelíes.

La Asociación de Críticos de Cine de Los Ángeles premió "Vals con Bashir" como mejor película de animación; el film ha sido nominado, según las organizaciones, tanto en esta categoría como en la de mejor cinta extranjera.

La banda musical de este film que lleva la palabra vals en el título ganó el premio del Cine Europeo; incluye, además de las obras clásicas, piezas de rock y el tema central compuesto por el alemán Max Richter.

El año pasado otra película israelí que también trataba de la I Guerra del Líbano desde el punto de vista de los soldados y con intención pacifista, "Beaufort", fue nominada para el Oscar a la mejor película extranjera.