La Iglesia católica condena el secuestro de un sacerdote, a manos del grupo Maute, y pide su liberación


MADRID|

Varios obispos de Filipinas han condenado este viernes el secuestro del sacerdote Teresito Suganog, alias 'Sito', y de dos ayudantes y una decena de feligreses, y han exigido su inmediata liberación.

'Sito' fue víctima de un secuestro el martes por la noche, después de que se iniciaran los enfrentamientos en la ciudad de Marawi que han obligado al presidente, Rodrigo Duterte, a declarar la ley marcial en la isla de Mindanao.

El arzobispo de la ciudad de Cotabato, el cardenal Quevedo, ha asegurado que están "orando por la seguridad de todos los secuestrados". "Pedimos a los secuestradores que los liberen a todos ilesos. Las víctimas temen la muerte pero también tienen el valor de dar el máximo testimonio de Jesucristo", ha señalado en un comunicado.

Quevedo ha trasladado la condena de la Iglesia católica "en sus más enérgicos términos" a todo tipo de terrorismo.

"Es una ideología que está totalmente en contra de los valores de cualquier religión de paz y más aún cuando lo llevan a cabo mientras los hermanos y hermanas musulmanes se preparan para el mes sagrado del Ramadán", ha criticado. El Ramadán arranca este mismo domingo.

Los ahora retenidos fueron secuestrados por la organización islamista filipina Maute, integrada por antiguos miembros de la guerrilla del Frente Moro de Liberación Nacional y combatientes extranjeros, el mismo día siete soldados perdieron la vida en enfrentamientos con la insurgencia.

El secuestro, del que no se ha sabido nada hasta el miércoles, ha tenido lugar en medio de los enfrentamientos entre fuerzas de seguridad y milicianos en la ciudad, en la que se cree que está escondido Isnilon Hapilon, líder del grupo insurgente Abú Sayyaf y de Estado Islámico en Filipinas.

'Sito' estaba celebrando una oración en la víspera de la celebración de Nuestra Señora Auxiliadora cuando combatientes del grupo, liderado por Abdulá Maute, supuesto fundador de Dawlah Islamiya --Estado Islámico en Lánao del Sur--, irrumpieron en la catedral de Santa María y los utilizaron de escudos humanos.

El obispo de Marawi, Edwin dela Peña, tenía pensado acudir a la última jornada de la novena junto al párroco, si bien finalmente no lo hizo porque tuvo que desplazarse a otra localidad.

Dela Peña ha explicado que Maute incendió por completo la catedral de Santa María durante el secuestro, y que los milicianos amenazaron con mater a todos los rehenes si las fuerzas de seguridad continúan su ofensiva contra ellos.

ESCONDITE DE HAPILON

Según el portavoz de las Fuerzas Armadas, Restituto Padilla, las autoridades habrían recibido "información creíble" de que Hapilon se encontraba en Marawi con su "séquito", en referencia al Grupo Maute.

El presidente dijo el pasado mes de abril que Hapilon podría haber muerto en un bombardeo realizado el pasado mes de enero, cuando las Fuerzas Armadas anunciaron que 15 terroristas que acompañaban a Hapilon habían muerto en un bombardeo aéreo. Lorenzana confirmó entonces que el líder insurgente había resultado herido de gravedad.

Hapilon se encuentra además en la lista de más buscados del FBI por su papel en el secuestro de 17 filipinos y tres estadounidenses. Sobre él pesa una recompensa de cinco millones de dólares.