Al menos siete militares mueren tras una oleada de ataques de las FARC en todo el país

BOGOTÁ, 28 (Reuters/EP) Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) asesinaron ayer a siete militares colombianos y a dos policías e incendiaron seis vehículos, en una escalada de ataques con el que pretenden demostrar su poderío militar y celebrar el primer aniversario de la muerte de tres de sus líderes, informaron las autoridades del país. El incidente más grave se registró en una zona rural del municipio de Yarumal, en el departamento de Antioquia (noroeste de Colombia), donde cinco efectivos del Ejército murieron tras la explosión de un campo minado instalado por rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Los milicianos de la mayor guerrilla colombiana atacaron una patrulla de Policía en Mesetas, un municipio del departamento de Meta, en el sudeste de Colombia, donde han muerto dos militares más. Además de los siete efectivos del Ejército, la guerrilla asesinó a dos agentes de la Policía. El primero de ellos fue asaltado en la localidad de Mesetas, también del mismo departamento, cuando los rebeldes atacaron una patrulla de la Policía. En el mismo ataque hirieron a dos policías más aunque se desconocía hasta el momento su estado de salud. El segundo murió en otro asalto a un cuartel de la Policía del municipio de Puerto Rico, en Meta, cuando los milicianos lanzaron misiles de fabricación casera, que eran cilindros de gas repletos de explosivos, contra las instalaciones, dejando un balance de cinco heridos. Además, otro comando rebelde incendió seis vehículos de carga en la carretera que úne las localidades de Cali y Buenaventura, en el departamento del Valle, en el sudoeste del país, situación que obligó a suspender el tráfico de automóviles. El estado de alerta máxima que mantienen policías y militares colombianos no ha impedido que las FARC comentan esta oleada de ataques por todo el país iberoamericano. "Es una fiera herida que tenemos que controlar", declaró el director de la Policía, el general Oscar Naranjo, en referencia a estos últimos atentados. Pero lo cierto es que las FARC aún mantienen presencia en zonas selváticas estratégicas para la producción y el tráfico de cocaína, su principal fuente de financiación en medio del conflicto interno de más de cuatro décadas que se ha cobrado miles de vidas.