Correa ordenó en julio pasado investigar los nexos de Chauvín con el caso Ostaiza

  • Quito, 25 feb (EFE).- El presidente de Ecuador, Rafael Correa, ordenó en julio pasado investigar los supuestos nexos del ex subsecretario del Interior Ignacio Chauvín con los hermanos Ostaiza, presuntos integrantes de una red de narcotráfico que trabajaba con droga que al parecer era proporcionada por las FARC.

Correa ordenó en julio pasado investigar los nexos de Chauvín con el caso Ostaiza

Correa ordenó en julio pasado investigar los nexos de Chauvín con el caso Ostaiza

Quito, 25 feb (EFE).- El presidente de Ecuador, Rafael Correa, ordenó en julio pasado investigar los supuestos nexos del ex subsecretario del Interior Ignacio Chauvín con los hermanos Ostaiza, presuntos integrantes de una red de narcotráfico que trabajaba con droga que al parecer era proporcionada por las FARC.

Así lo reveló hoy Ronnie Vallejo, asesor de seguridad de la Presidencia de la República, en una rueda de prensa conjunta con el ministro de Gobierno (Interior), Gustavo Jalkh, y el comandante general de la Policía, Jaime Hurtado.

Vallejo indicó que en julio pasado, el entonces jefe de Inteligencia de la Policía, Manuel Silva, le informó de que un ex cargo del Gobierno (Chauvin) estaba siendo investigado por su relación con los hermanos Jefferson, Edison y Miguel Ostaiza, quienes presuntamente dirigían una red de narcotráfico.

Según Vallejo, al comunicar de este asunto al presidente Correa, el mandatario dispuso que se investigara el caso "hasta las últimas consecuencias".

El caso de Chauvín, quien se encuentra detenido en una cárcel de la ciudad portuaria de Guayaquil, ha sido el principal caballo de batalla de la oposición para atacar al Gobierno de Correa, a las puertas de la campaña electoral para los comicios generales del próximo 26 de septiembre.

Chauvín, quien confesó ser un revolucionario y no ha escondido sus vínculos con el fallecido jefe guerrillero de las FARC, "Raúl Reyes", denunció un supuesto complot contra el Gobierno, instigado, presuntamente, por la oposición y ciertos militares, policías y medios de comunicación.

En la rueda de prensa, también el jefe antinarcóticos de la Policía, Freddy Martínez, hizo un repaso del caso que involucra a los hermanos Ostaiza y Chauvin, al señalar que en octubre de 2007, una operación, bautizada como "Huracán Verde", logró el decomiso de 3,8 toneladas de clorhidrato de cocaína.

La detención de ciertos sospechosos dio paso a la vinculación del caso con los Ostaiza, quienes se habrían reunido con Chauvin, pero para hablar de negocios petroleros.

El caso derivó en otra operación antinarcóticos, conocida como "Huracán de la frontera", en la que, en septiembre de 2008, se incautaron más de cuatro toneladas de cocaína.

Chauvín, quien tampoco ocultó su amistad con Edison Ostaiza, defendió su inocencia en el caso de narcotráfico y sus abogados pidieron que se anule el proceso contra él, por considerar que no existen pruebas que lo vinculen con la presunta red de narcotráfico.

El caso también tiene vinculaciones con las FARC, ya que la Policía presume que la droga negociada supuestamente por los Ostaiza pertenecía a ese grupo guerrillero colombiano.

El ministro del Interior precisó que el "caso Ostaiza" es el resultado de "operaciones policiales exitosas", en el que "la justicia debe resolver cuál es el nivel de responsabilidad de los imputados".

En ese marco de declaraciones, Ronnie Vallejo admitió que el mismo jefe de Inteligencia de la Policía (Manuel Silva), que le había informado de la relación de Chauvín en el caso de narcotráfico, también fue quien le comunicó una versión del bombardeo de soldados colombianos a un campamento de las FARC ubicado en territorio ecuatoriano de marzo de 2008.

El asesor de seguridad dijo que en la madrugada de ese día, Silva le comunicó que "se iba a producir un ataque en territorio colombiano, un enfrentamiento en caliente".

Vallejo remarcó que Silva siempre le dijo que el enfrentamiento se iba a "producir en territorio colombiano" y que le comunicaba ese asunto, ante el posible desplazamiento de ciudadanos de Colombia hacia Ecuador.

En la madrugada del 1 de marzo de 2008, el Ejército colombiano bombardeó un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en Angostura, en la selva ecuatoriana, en donde murieron 26 personas, entre ellas el segundo al mando de esa guerrilla, Luis Édgar Devia, alias "Raúl Reyes".

Vallejo reiteró que le comentó a Correa, la mañana siguiente, lo que Silva le había indicado: "Que iba a haber un enfrentamiento en territorio colombiano".