Dimite un senador del partido de Uribe por sus presuntos vínculos con los paramilitares

BOGOTÁ, 27 (EUROPA PRESS)

El senador colombiano Jorge Visbal Martelo, pertenciente al partido del presidente Álvaro Uribe y contra quien el Tribunal Supremo ha abierto una investigación por sus presuntos vínculos con el paramilitarismo, ha dimitido de su escaño, según informaron los medios de comunicación locales.

La dimisión de Visbal, del Partido Social de Unidad Nacional (más conocido como Partido de la U), y la consiguiente pérdida de su fuero parlamentario permitirá que el proceso abierto por la sala de lo penal del Supremo pase a manos de la Fiscalía General de la Nación, cuya decisión podrá ser recurrida por el ex senador, algo que no hubiera sido posible en caso de fallo del máximo tribunal del país.

Visbal Martelo, de 57 años, llegó al Senado en febrero de 2007 para ocupar el escaño de Luis Guillermo Vélez, quien había muerto de un infarto, informó el diario bogotano 'El Tiempo'. Según las autoridades, el nombre de Visbal apareció en el ordenador de 'Don Antonio', la mano derecha del ex jefe paramilitar Rodrigo Tovar Pupo, 'Jorge 40'.

En un chat hallado en ese ordenador, uno de los paramilitares sostiene que no puede seguir hablando porque tiene que atender a una persona que identifica como "Visbal Martelo". El senador, reconocido por sus beligerantes posiciones frente a la guerrilla, también fue mencionado en una charla entre los jefes paramilitares Salvatore Mancuso y 'Diego Vecino'. Siempre ha sostenido que sus posiciones políticas nada tienen que ver con los grupos armados ilegales.

Antes de llegar al Senado ejerció como embajador extraordinario ante Canadá y como presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (FEDEGAN) desde 1991 hasta 2004. También fue gerente de Agropecuaria Patio Grande y formó parte de la junta directiva de la Federación de Ganaderos de Sucre, Celcaribe, Finagro, el ICA, el Incora y la Empresa Colombiana de Productos Veterinarios (VECOL).

La dimisión de Visbal se produce pocos días después de la renuncia de otra dirigente del Partido de la U, la senadora Zulema Jattin, y del diputado Jairo Alberto Llano del Partido Liberal Colombiano (PlC), ambos por sus presuntos vínculos con los paramilitares.

Más de 70 congresistas colombianos, la mitad de los cuales permanecen detenidos, han sido vinculados por el Supremo a esta investigación, que partió de la divulgación en noviembre de 2007 de un escandaloso pacto entre parlamentarios y otros altos responsables con el ya disuelto grupo paramilitar Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).