El Ejército estrecha posiciones contra los rebeldes desoyendo toda la llamada a la negociación

COLOMBO, 15 (Reuters/EP)

Las tropas del Ejército de Sri Lanka prosiguen este viernes su avance contra el último reducto de los rebeldes tamiles, de acuerdo con la estrategia trazada por las autoridades ceilandesas, que no han dudado en escoger la vía militar para resolver el conflicto de una vez por todas, ignorando las insistentes peticiones internacionales para concluir de una manera negociada la guerra más larga de la historia reciente de Asia, así como las advertencias de las ONG que denuncian "una catástrofe humanitaria inimaginable".

Estados Unidos se ha mostrado especialmente sensibilizado sobre el desenlace del enfrentamiento, hasta el punto de abogar por la congelación del préstamo de casi 2.000 millones de dólares que el Fondo Monetario Internacional (FMI) tenía previsto enviar a Sri Lanka hasta que "el conflicto se resuelva", según instó la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton.

Las autoridades de Sri Lanka consideran que el enfrentamiento con los rebeldes es ahora una "guerra de liberación". La intensa ofensiva desencadenada por el Ejército durante los dos últimos meses ha logrado reducir a los rebeldes a una zona de sólo dos kilómetros cuadrados. Sin embargo, esa zona se encuentra anexa a un corredor humanitario, lo que supone que cualquier ataque posterior sobre los tamiles ha afectado irremisiblemente a la población civil, que se encuentra atrapada, y es víctima colateral de los enfrentamientos.

En este sentido, el Ejército anunció hoy viernes que cerca de un millar de personas ha logrado escapar de la zona dominada por los rebeldes tamiles. Ayer hacían lo mismo 3.765 civiles, quienes se vieron obligados a cruzar a nado una laguna bajo el intenso fuego rebelde.

El Ejército se muestra optimista y confía en que resolverá este fin de semana la situación de la población atrapada. "Nuestras tropas se acercan por la línea de la costa, y cada vez están más cerca de la zona rebelde", declaraba el portavoz militar, general de brigada Udaya Nanayakkara. "Nuestra intención es rescatar a los civiles en menos de 48 horas", añadió.

Por la parte que corresponde a los rebeldes, la página web oficial de los separatistas ha confirmado que los combates son ahora prácticamente "cuerpo a cuerpo", y acusó al Ejército de intentar llegar a la zona guerrillera a través de la llamada 'zona de seguridad' provocando así una "matanza" que ha costado la vida a "cientos de civiles".

Ambas partes se encuentran condicionadas por el resultado de las elecciones en India --que en principio se da a conocer mañana--, porque cada uno espera el apoyo de quien quiera que se alce con el triunfo en el país vecino.

En cualquier caso, y como viene siendo la tónica habitual del conflicto, es prácticamente imposible hacerse con una idea general de la situación porque la presencia internacional en la zona es prácticamente imposible, y ambos bandos suelen distorsionar la realidad para acomodarla a su perspectiva del conflicto.

REACCIÓN INTERNACIONAL

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, ha enviado al país a su jefe de Gabinete, Vijay Nambiar, para discutir con las autoridades la situación humanitaria, según informó el portavoz de Naciones Unidas en la capital, Colombo, Gordon Weiss. Nambiar llegará a Sri Lanka mañana sábado.

Uno de los temas a tratar será la situación de dos doctores ceilandeses, Varatharajah y Sathyamoorthy, ambos nominados al premio de la Paz de Naciones Unidas, que se encuentran en primera línea de fuego bajo constantes bombardeos del Ejército, por los cuales se han visto obligados a abandonar su trabajo, dejando desatendidos a centenares de civiles.

Precisamente fueron estos ataques sobre la clínica los que desencadenaron las primeras declaraciones formales de la comunidad internacional, tanto del presidente estadounidense Barack Obama como del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

El portavoz de la ONU en Sri Lanka se declaró "extremadamente preocupada por la seguridad de los dos doctores", de los que se debe reconocer "su valiente y extraordinario trabajo al frente de estas instalaciones médicas".

CATÁSTROFE HUMANITARIA

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) ha declarado que los enfrentamientos han impedido completamente la llegada de ayuda a las personas atrapadas. "Somos testigos de una catástrofe humanitaria inimaginable", declaró el director de operaciones del CICR, Pierre Krahenbuhl. "Ninguna organización humanitaria puede ayudarles tal y como se encuentran ahora. La gente sólo cuenta con sus propios recursos", lamentó.

No obstante, el Programa Mundial de Alimentos de la ONU (PAM) anunció hoy que ha enviado miles de unidades de alimentos precocinados a las autoridades ceilandesas para que las distribuyan entre los miles de civiles que están abandonando la zona de combates a través de los centros de tránsito instalados en Vavuniya y Jaffna.

"Para muchos, será la primera comida caliente que disfrutarán en días, o quizás más", declaró el reprpesentante del PAM en Sri Lanka, Adnan Khan, quien anunció que se está preparando una nueva remesa cuya llegada está prevista esta noche. El PAM anticipa un enorme incremento de la población de desplazados ante la intensificación de los combates.