Experto afirma que Sendero Luminoso es ahora un "conglomerado empresarial"

  • Lima, 15 abr (EFE).- La banda armada Sendero Luminoso se ha convertido en un "conglomerado empresarial" que se beneficia económicamente del cultivo de la hoja de coca y de la extracción de madera, gas y minerales en la región selvática de Perú, afirmó hoy el periodista Gustavo Gorriti, experto en temas de subversión.

Experto afirma que Sendero Luminoso es ahora un "conglomerado empresarial"

Experto afirma que Sendero Luminoso es ahora un "conglomerado empresarial"

Lima, 15 abr (EFE).- La banda armada Sendero Luminoso se ha convertido en un "conglomerado empresarial" que se beneficia económicamente del cultivo de la hoja de coca y de la extracción de madera, gas y minerales en la región selvática de Perú, afirmó hoy el periodista Gustavo Gorriti, experto en temas de subversión.

La banda armada peruana "se parece cada vez más a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) de hace unos 10 ó 12 años, que emplea, recluta, y ofrece dinero y créditos a pequeños empresarios locales", dijo Gorriti en rueda de prensa con corresponsales extranjeros en Lima.

El actual Sendero Luminoso ha evolucionado de manera coincidente con el desarrollo de los ejes energéticos y mineros en la zona donde se mueve: el valle de los ríos Apurímac y Ene, denominado VRAE, que abarca los departamentos sureños de Ayacucho, Cuzco, Junín y Huancavelica, apuntó.

El experimentado periodista afirmó que Sendero ahora es "una organización que solucionó sus problemas históricos con las bases sociales y tiene empatía con buena parte de la población".

El narcotráfico es el gran empleador para la población de esa región y Sendero está aliado con las mafias que operan en esa zona para brindarles seguridad, indicó.

Además, reúne dinero a través de importantes operaciones y "está montada sobre la parte más vulnerable del país -el eje de abastecimiento energético- y, por ello, su capacidad de sabotaje es tremenda", aseguró.

Gorriti recordó que desde el secuestro de 71 trabajadores de la empresa argentina Techint en 2003 -una de las firmas constructoras del gasoducto de Camisea en Perú- Sendero no ha vuelto a atacar las operaciones en este yacimiento ni al consorcio privado a cargo de su explotación y distribución.

Es más, "Sendero dice estar a favor de la inversión extranjera", subrayó.

El desarrollo de la banda, fundada por Abimael Guzmán en 1980, "coincide con los ejes energéticos y mineros en un clima de perfecta paz, pero ¿quién paga esa paz, cuánto cuesta?", se preguntó Gorriti.

Las fuerzas de los remanentes de Sendero, que el pasado jueves atacaron a dos patrullas militares y causaron la muerte de 14 soldados, tienen una experiencia continua de guerra desde que se crearon y su capacidad de golpear a las Fuerzas Armadas crece, no mengua, acotó.

Sin embargo, Sendero "no tienen un proyecto nacional, es más bien regional, con connotaciones económico-industrial pero con un esquema de organización militar manejada políticamente", dijo.

En tal sentido, Gorriti descartó la versión de algunos sectores oficialistas de que se trata de otro cartel del narcotráfico y mas bien aclaró que "es una clase distinta de organización política militar con respecto al viejo Sendero", del cual reniega su actual dirigencia en el VRAE, encabezada por el "Camarada José".

"Están muy metidos en el tráfico de droga, pero no es el objetivo principal, su objetivo es político", afirmó.

Sobre el plan que lleva a cabo el Gobierno para acabar con la presencia de Sendero en el VRAE, Gorriti dijo que no hay ideas claras y ha habido una gran descoordinación oficial.

"Es un terreno dificilísimo, abierto a toda emboscada. Las Fuerzas Armadas están haciendo un esfuerzo lleno de imperfecciones y muy insuficiente y no está acompañado de una autoridad civil", agregó.

El Gobierno peruano ha defendido el plan VRAE, impulsado desde agosto del año pasado en esa zona, pero le han llovido críticas desde todos los sectores por la emboscada de la semana pasada que ha provocado una de las mayores pérdidas de vidas en los últimos meses, además de gran número de armamento.

Gorriti, cuyo secuestro en el Gobierno de Alberto Fujimori fue uno de los casos por los cuales el ex gobernante fue condenado a 25 años de prisión, dijo que las patrullas emboscadas por Sendero cometieron una negligencia en su regreso a la base, pues al estar prácticamente juntas provocaron que las bajas fueran mayores.