Imponen 30 años de cárcel a 13 implicados en muerte de 3 niños en Venezuela

  • Caracas, 23 abr (EFE).- La Justicia venezolana impuso una condena a 30 años de cárcel, el máximo castigo penitenciario del país, a 13 de los 15 implicados, algunos de ellos policías, en el secuestro y asesinato en cautiverio en 2006 de tres niños de origen libanés y un adulto.

Imponen 30 años de cárcel a 13 implicados en muerte de 3 niños en Venezuela

Imponen 30 años de cárcel a 13 implicados en muerte de 3 niños en Venezuela

Caracas, 23 abr (EFE).- La Justicia venezolana impuso una condena a 30 años de cárcel, el máximo castigo penitenciario del país, a 13 de los 15 implicados, algunos de ellos policías, en el secuestro y asesinato en cautiverio en 2006 de tres niños de origen libanés y un adulto.

Los tribunales de Caracas emitieron hoy un comunicado en el que se da cuenta de que se sentenció anoche a esas personas, cuatro de ellas agentes de la Policía Metropolitana, por actuar de manera "abominable".

Fue "un asesinato cruel y despiadado" el de los tres hijos de un empresario libanés nacionalizado canadiense y con residencia en Venezuela, y el del chófer de la familia, Miguel Rivas, remarca el comunicado.

Los cuatro fueron secuestrados en Caracas el 23 de febrero de 2006 cuando el chófer llevaba a los niños al colegio.

Los cuerpos de Rivas y de los hermanos Jhon Bryan Faddoul, de 17 años, Kevin José (13) y Jeason (12) fueron encontrados el 4 de abril de 2006, tiroteados, en una localidad situada a unos 40 kilómetros al suroeste de Caracas.

Kevin José padecía de una parálisis cerebral que le impedía mover su pierna y su mano derecha.

Antes de ser tiroteados, se determinó que a los cuatro se les suministraron "sustancias nocivas".

El padre de los niños, Jhon Hanna Faddoul, presente en el tribunal durante la lectura de la sentencia, pidió a las autoridades "no detenerse en la investigación y proseguir con la búsqueda" de otras dos personas que supuestamente participaron en el hecho y que siguen prófugas.

Los secuestradores habían exigido el equivalente a 4,65 millones de dólares por la liberación de los menores, pero después de eso no volvieron a comunicarse.

El caso conmocionó a la opinión pública venezolana, que organizó manifestaciones y vigilias en varias ciudades del país en demanda de que los secuestrados fueran devueltos sanos y salvos.

Otros dos casos posteriores en los que hubo niños secuestrados tuvieron un mejor desenlace.

Tres menores luso-venezolanos secuestrados a mediados de 2007 en la frontera con Colombia fueron liberados a los pocos días en una acción fruto "de la presión" policial y militar.

Esa presión también logró la liberación de otro menor a inicios de marzo pasado en la frontera con ese mismo país, comentó entonces la policía militarizada.