La ONU dice que 50.000 personas siguen atrapadas por los combates en Sri Lanka

  • Naciones Unidas, 23 abr (EFE).- Unas 50.000 personas acosadas por la violencia y el hambre permanecen atrapadas en la pequeña franja de tierra en el norte de Sri Lanka en la que la que el Ejército ceilanés ha acorralado en las últimas semanas a la guerrilla tamil.

Naciones Unidas, 23 abr (EFE).- Unas 50.000 personas acosadas por la violencia y el hambre permanecen atrapadas en la pequeña franja de tierra en el norte de Sri Lanka en la que la que el Ejército ceilanés ha acorralado en las últimas semanas a la guerrilla tamil.

La subsecretaria general adjunta para Asuntos Humanitarios del organismo internacional, Catherine Bragg, indicó hoy que los civiles que no han podido huir de la zona donde se combate, se encuentran en una situación "crítica".

Por un lado, son víctimas del bombardeo con armamento pesado que lleva a cabo el Ejército y, por el otro, los guerrilleros de los Tigres para la Liberación de la Patria Tamil (LTTE) los utilizan como "escudos humanos", explicó Bragg en una conferencia de prensa.

"Ambas acciones, tanto la del Gobierno como la del LTTE, constituyen violaciones del derecho internacional en lo que se refiere a la obligación de proteger a la población civil", apuntó.

Bragg dijo que le sigue llegando información de que los combates continúan, y de que el miércoles fueron particularmente intensos, por lo que "no es difícil imaginar que se han producido muertes y que hay una situación humanitaria dramática".

Detalló que la ONU estableció la cifra de 50.000 personas a partir de la población que había en la zona antes de los combates y de la que se calcula que ha huido después de que las fuerzas armadas ceilanesas lanzaran su nueva ofensiva.

El organismo mundial está profundamente preocupado por la escasez de alimentos y de atención medica que afrontan los civiles atrapados en el reducto de la guerrilla, así como por las 103.000 personas que, según Colombo, han abandonado la zona en los últimos días.

A ello, se suma la situación que padecen las 90.000 personas que a se hacinan en los campos de refugiados creados por el Gobierno ceilanés y a los que la comunidad internacional tiene un acceso limitado, dijo Bragg.

Aseguró que la inminente llegada de los desplazados que se encuentran de camino a los campos, hace imperioso que el Gobierno construya nuevos asentamientos donde alojar a la marea humana que huye de los combates.

La subsecretaria adjunta replicó las afirmaciones del miércoles del embajador ceilanés ante la ONU, Hewa Palihakkara, de que organizaciones humanitarias como Cáritas y el Comité Internacional de la Cruz Roja cuentan con acceso a la zona de los combates para socorrer a la población civil.

Bragg recordó que las autoridades ceilanesas siguen sin permitir a la ONU llegar a la región del conflicto, y que a la Cruz Roja simplemente se le permite acercarse para llevar suministros y tiene que dar la vuelta inmediatamente.

La franja de tierra de una decena de kilómetros cuadrados donde resiste el LTTE fue declarada "zona segura" por el Gobierno, que niega las acusaciones de que realiza bombardeos indiscriminados del reducto rebelde.

Colombo parece dispuesto a seguir adelante con la exitosa ofensiva militar que ha puesto contra la pared a la guerrilla tamil, que desde hace 25 años trata de proclamar un Estado independiente en el norte y el este de la isla, donde su etnia es predominante.