Un ataque de hombres armados en una boda turca causa 45 muertos

DIYARBAKIR, Turquía (Reuters) - Hombres armados con rifles de asalto y granadas atacaron el lunes la celebración de una boda en el mayoritariamente kurdo sudeste de Turquía, causando la muerte de al menos 45 personas, incluyendo mujeres y niños, las autoridades dijeron autoridades.

El ataque del lunes en la tarde fue uno de los peores que involucran civiles en la historia moderna de Turquía, país candidato a unirse a la Unión Europea.

El ministro del Interior Besir Atalay dijo que la evidencia inicial no apuntaba a una participación del separatista Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK, por sus siglas originales) sino a un ajuste de cuentas entre dos familias. Ocho personas están detenidas, agregó.

El gobernador adjunto de la provincia de Mardin, Ahmet Ferhat Ozen, dijo a Reuters por teléfono que los atacantes irrumpieron en una casa en la localidad de Bilge cerca de Sultankoy, a unos 20 kilómetros de Mardin, arrojando granadas y abriendo fuego contra los invitados.

"Fueron unas pocas personas, entraron en la casa y comenzaron a disparar en el lugar, alcanzado a hombres y mujeres, sus rostros estaban cubiertos con máscaras", dijo una testigo de 20 años, quien declinó ser identificada.

Indicó que había 200 personas en la fiesta de matrimonio.

Los atacantes escaparon de la aislada región de Turquía, ubicada en la frontera con Siria, antes de que soldados rodearan el poblado y bloquearan las vías de acceso. La búsqueda de los atacantes estaba siendo obstaculizada por una tormenta de arena, dijeron las autoridades.

La prensa local aseveró que los familiares de la novia y el novio incluían a miembros de una milicia apoyada por el Estado que combate a la guerrilla separatista kurda y provee datos de inteligencia en el sudeste de Turquía.

Se desconocía la suerte de la novia y el novio.

La agencia de noticias estatal Anatolian sostuvo que la hija del jefe de la localidad se estaba casando cuando ocurrió el ataque, que duró 15 minutos.

"La evidencia hasta el momento muestra que no se trató del trabajo de un grupo terrorista, pero el fiscal está trabajando en el caso y debería tener una a idea más clara de lo que pasó", dijo a los periodistas el ministro del Interior Atalay al ser consultado si el PKK estaba detrás del ataque.

Atalay informó al primer ministro Tayyip Erdogan sobre el ataque, y le dijo que 45 personas habían muerto y seis más resultaron heridas.

Los heridos fueron trasladados en ambulancias hasta la ciudad de Mardin y residentes locales fueron llamados por los hospitales para donar sangre. Más de una decena de cuerpos, principalmente de mujeres y niños, habían sido llevados al hospital.

Las rivalidades locales que derivan en peligrosos clanes son frecuentes en el sudeste de Turquía, pese a que el número de muertos a partir de este último incidente es inusual.

La violencia también podría llevar la situación de los clanes a ser parte de un debate de preocupación nacional para el Gobierno, que intenta distender las tensiones en la región, cuna de un conflicto separatista lanzado por rebeldes kurdos.