Una emboscada terrorista deja un soldado muerto, dos desaparecidos y tres heridos en Perú

  • Lima, 10 abr (EFE).- Una emboscada terrorista contra una patrulla del Ejército peruano dejó hoy un saldo de un soldado muerto, dos desaparecidos y tres heridos en la región sureña de Ayacucho, informó hoy el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas.

Una emboscada terrorista deja un soldado muerto, dos desaparecidos y tres heridos en Perú

Una emboscada terrorista deja un soldado muerto, dos desaparecidos y tres heridos en Perú

Lima, 10 abr (EFE).- Una emboscada terrorista contra una patrulla del Ejército peruano dejó hoy un saldo de un soldado muerto, dos desaparecidos y tres heridos en la región sureña de Ayacucho, informó hoy el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas.

La institución señaló en un comunicado que el ataque se produjo en el distrito de Ayahuanco, en la zona del Valle de los ríos Apurímac y Ene (VRAE), donde los militares combaten desde el año pasado con los remanentes de Sendero Luminoso.

Estos restos del grupo terrorista se mantienen en la zona en alianza con los cárteles del narcotráfico.

Según el comunicado, los militares patrullaban la zona cuando fueron atacados con cargas de dinamita colocadas en una trocha, ñas cuales causaron la muerte de un cabo del Ejército.

Además, resultaron heridos dos cabos y un sargento, y fueron dados por desaparecidos otro sargento y un cabo.

Los militares peruanos iniciaron en agosto pasado una gran ofensiva en el VRAE con el objetivo de hacerse con el control de la agreste región del Viscatán, considerada el último reducto de Sendero Luminoso.

Esa región fue tomada totalmente hace un mes, tras una serie de combates que dejaron más de una veintena de bajas entre los militares.

Según las informaciones oficiales, los terroristas en la zona son unos 300 y se movilizan constantemente para emboscar a los soldados.

Sendero Luminoso fue derrotado militar y políticamente en 1992, con la captura de su fundador, Abimael Guzmán, pero un grupo de sus seguidores se negó desde entonces a aceptar cualquier posibilidad de deponer las armas.