Kosovo.- "Ni siquiera los intérpretes se soportan", asegura un militar español en Kosovo sorprendido por la retirada

"No sabiamos nada, ni siquiera lo imaginábamos", afirma otro compañero de armas ISTOK, 19 (Del enviado especial de Europa Press Borja Diaz-Merry) El anuncio de la ministra de Defensa, Carme Chacón, de la retirada escalonada de las tropas españolas, ha causado asombro entre algunos de los efectivos del contingente destacado en la localidad de Istok, que procede, en su mayoría, del Mando de Artillería Antiárea del Ejército de Tierra. "Ni siquiera los intérpretes se soportan", afirma uno de los militares españoles, al ser consultado por Europa Press. El miembro del contingente español manifiesta su sorpresa y su incertidumbre ante el futuro que afrontará la localidad de Istok tras la salida de las Fuerzas Armadas españolas, que llevan diez años en este territorio y han sufrido nueve bajas. Con larga experiencia en el Ejército y más de una misión internacional a sus espaldas, el militar asegura que la falta total de entendimiento entre los intérpretes de origen albanés y serbio de las tropas españolas demuestra cómo continúa siendo la situación en el territorio kosovar, diez años después de los bombardeos de la OTAN, tras la declaración de independencia unilateral y después de la muerte de Milosevic. "Los serbios hablan de los kosovares como si todos fueran ladrones y delincuentes", relata otro uniformado español, al ser preguntado por el anuncio de retirada realizado por Chacón. Todos los militares consultados por Europa Press, tanto mandos como tropa, coinciden en dos mismos puntos: la dificultad en la convivencia entre serbios y albanos y el total desconocimiento de la retirada anunciada por Chacón. "Hasta creía que nuestro relevo era normal", afirma otro militar, en referencia a que el actual contingente, el primero en la historia liderado por el Mando de Artillería Antiaérea, concretamente el Regimiento de Artillería Antiaérea de Valencia, que será relevado por el siguiente el próximo mes de mayo. Además, a su juicio, los planes de sustitución han sido iguales que en otras ocasiones y no han dejado entrever que pudiera planearse una variación de la fuerza. "Los que vienen serán los últimos", concluye.