Obama dice que EEUU sigue comprometido en la derrota de Al Qaeda

WASHINGTON (Reuters) - El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo el miércoles que espera más violencia en Pakistán y Afganistán, pero dijo que su Gobierno sigue comprometido en derrotar a Al Qaeda y evitar las muertes de civiles en esos países.

Obama se reunió con los presidentes afgano y paquistaní en la Casa Blanca y dijo que ambos líderes -fuertemente criticados por su Gobierno en el pasado- habían reafirmado su compromiso en la batalla contra Al Qaeda.

Pero la muerte de decenas de civiles afganos esta semana, aparentemente a causa de ataques aéreos liderados por Estados Unidos, ensombrecieron la reunión.

"El camino será difícil. Habrá más violencia y más reveses", dijo Obama con el presidente de Afganistán, Hamid Karzai, y su par paquistaní, Asif Ali Zardari, a su lado.

"Pero déjenme ser claro: Estados Unidos tiene un compromiso duradero para derrotar a Al Qaeda, pero también para apoyar a los gobiernos soberanos, elegidos democráticamente tanto en Pakistán como en Afganistán. Ese compromiso no va a flaquear y será sostenido", agregó.

La Cruz Roja dijo que decenas de civiles murieron en ataques aéreos liderados por Estados Unidos en la provincia de Farah esta semana, mientras que responsables locales aseguraron que los muertos podrían ser más de 100.

Si se confirman esos datos, sería el incidente más sangriento entre civiles desde la caída del movimiento talibán en el 2001.

La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, lamentó profundamente la muerte de civiles, aunque sin implicar que hubiera alguna responsabilidad de Estados Unidos.

Un alto cargo del Gobierno de Estados Unidos, que pidió no ser identificado, dijo que aparentemente la muerte de los civiles habría sido provocada por bombardeos estadounidenses.

El Gobierno estadounidense ha sido muy crítico tanto de Karzai como de Zardari, cuestionando su compromiso y capacidad para abordar la amenaza de Al Qaeda y los talibanes.

Las víctimas civiles provocadas por las operaciones del Ejército estadounidense en Afganistán y Pakistán son muy impopulares entre sus poblaciones y han dificultado la cooperación de sus presidentes con Estados Unidos.

"Lamentamos profundamente esa pérdida", dijo Clinton antes de comenzar una reunión por la mañana con Karzai, Zardari, sus colaboradores y altos cargos estadounidenses, entre ellos los jefes de la CIA y el FBI. Luego dijo que el encuentro fue "de alguna manera un avance".

Obama anunció a finales de marzo un nuevo enfoque para la lucha contra Al Qaeda en ambos países, ofreciendo más asistencia pero también un despliegue de más de 20.000 soldados adicionales en Afganistán este año.

"Aportamos una realidad física al plan estratégico", dijo Richard Holbrooke, el enviado especial de Estados Unidos a Afganistán y Pakistán, tras las declaraciones de Obama.

Karzai, quien anteriormente había dicho que las muertes de civiles eran "injustificadas e inaceptables", agradeció a Clinton su preocupación y arrepentimiento, aseguró que esperaba que pudieran evitarse todas las víctimas civiles.