La oposición siria suspende participación "formal" en negociaciones, la tregua amenazada

La oposición siria suspendió su participación "formal" en las negociaciones de paz de Ginebra, anunció el lunes el emisario especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, al mismo tiempo que la tregua parecía estar comprometida.

En conversación telefónica el lunes, los presidentes ruso Vladimir Putin y estadounidense Barack Obama, verdaderos padrinos de las negociaciones de Ginebra, acordaron reforzar el cese del fuego en Siria y la ayuda humanitaria, indicó el Kremlim.

"Los dirigentes abordaron en detalle la situación en Siria, confirmando en especial su intención de facilitar el refuerzo del cese del fuego, fruto de una iniciativa ruso-estadounidense en ese país, así como el acceso a la ayuda humanitaria", añadió en comunicado.

De Mistura dijo a la prensa que "tuve conocimiento de la intención (de la oposición) de suspender su participación formal en las negociaciones en el Palacio (de las Naciones) con la finalidad de expresar su descontento y preocupación por el deterioro de la situación humanitaria y del cese de hostilidades", en Siria.

"Expresaron sin embargo su intención de quedarse en Ginebra y participar, a mi demanda, en discusiones técnicas" en su hotel, agregó.

La oposición siria había pedido el lunes a la ONU "hacer una pausa" en las negociaciones de paz de Ginebra, al mismo tiempo que la tregua parecía estar a punto de volar en pedazos en Siria.

La segunda ronda de negociaciones sobre la paz en Siria, bajo patrocinio de la ONU, se lleva a cabo desde el 13 de abril y debía durar unos diez días.

Un negociador del ACN había confiado a la AFP que la oposición estaba dividida entre "quienes están inclinados a suspender la participación y otros que insisten en quedarse" en Ginebra.

En el terreno en Siria, la tregua parecía a punto de volar en pedazos este lunes después de que 10 grupos rebeldes anunciaran una respuesta coordinada a las "violaciones" del cese el fuego por parte del régimen.

Respetado globalmente, el acuerdo de cese de las hostilidades impuesto por Washington y Moscú desde el 27 de febrero peligra desde hace una semana por una nueva escalada de los combates y bombardeos, principalmente en la metrópoli septentrional de Alepo y su provincia.

Diez grupos rebeldes principalmente islamistas, entre ellos los influyentes Ahrar al Sham y el grupo de inspiración salafista Jaish al Islam, anunciaron el lunes que iban a poner en marcha una respuesta coordinada.

"Tras un aumento de las violaciones (de la tregua) por parte de las fuerzas del régimen, especialmente en los campos de desplazados y (...) en los barrios residenciales, declaramos la creación de un centro de operaciones conjunto y el inicio de una batalla (...) para responder", indicaron en un comunicado, prometiendo al ejército sirio "una respuesta fuerte que le servirá de lección".

La batalla anunciada "concierne el norte de la provincia de Latakia", uno de los principales bastiones de Bashar al Asad en el oeste de Siria, explicó a AFP el portavoz de Jaish al Islam, Islam Alush.

La ofensiva rebelde había comenzado en esta región el lunes por la mañana, según el propio Alush y el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), que dispone de una gran red de fuentes por todo el país.

Los enfrentamientos seguían causando estragos en varios frentes de la provincia de Alepo, repartida entre el ejército, los rebeldes, los yihadistas y los kurdos.

Desde El Cairo, en el marco de una visita oficial, el presidente francés François Hollande dijo que "hay que hacer todo lo necesario para que se pueda mantener la tregua" en Siria.

Cinco años de conflicto en Siria han dejado ya más de 270.000 muertos.

El ACN exige que se instaure un órgano de transición, excluyendo la participación del presidente sirio, mientras el gobierno defiende la necesidad de una coalición y afirma que la presencia de Al Asad es imprescindible y no negociable.

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